El papa León XIV fue sometido este martes 13 de octubre a una cirugía para extirparle un nódulo pulmonar, intervención que concluyó con éxito, de acuerdo con un comunicado del Vaticano. El pontífice permanece en el hospital Gemelli de Roma, donde se prevé que continúe bajo atención médica durante aproximadamente una semana.

La operación se realizó después de que los médicos detectaran una pequeña lesión localizada en uno de sus pulmones durante revisiones médicas recientes. El propio pontífice había informado el domingo 11 de octubre que el nódulo fue identificado en una fase temprana y que, siguiendo las recomendaciones de sus médicos, decidió someterse a una intervención para retirarlo.

El procedimiento estuvo a cargo de un equipo de cirugía torácica encabezado por el profesor Stefano Margaritora, jefe de esa especialidad en el hospital Gemelli. Tras la intervención, la Santa Sede informó que la operación se desarrolló dentro del tiempo previsto y conforme al plan médico, y que León XIV regresó a su habitación.

Aunque la cirugía concluyó satisfactoriamente, todavía no se ha informado si el nódulo es benigno o maligno. La naturaleza de la lesión deberá determinarse mediante los estudios médicos correspondientes, por lo que no existe hasta ahora una confirmación pública de un diagnóstico de cáncer.

La hospitalización también tendrá repercusiones en la agenda del jefe de la Iglesia católica. Las audiencias y actividades públicas del pontífice fueron suspendidas hasta el 20 de octubre, mientras se recupera de la intervención y permanece bajo vigilancia médica.

León XIV, de 71 años, había mantenido una agenda pública activa durante sus primeros meses de pontificado. El anuncio de la cirugía generó muestras de apoyo y oraciones por su recuperación entre fieles y representantes de la Iglesia en distintos países.

La intervención se produce semanas antes de su viaje apostólico previsto a Sudamérica, que contempla visitas a Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre. Hasta el momento, no se ha anunciado una modificación oficial de ese recorrido, cuya realización dependerá también de la evolución médica del pontífice.

Por ahora, el Vaticano ha comunicado que la operación se desarrolló según lo previsto y que el Papa permanecerá hospitalizado alrededor de siete días. La evolución durante el periodo de recuperación y los resultados de los análisis del nódulo serán determinantes para conocer los siguientes pasos de su atención médica.