La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó el asesinato de siete periodistas en México en lo que va de 2026 y urgió al Estado mexicano a implementar medidas efectivas para frenar la violencia contra el gremio, así como garantizar investigaciones exhaustivas y justicia para las víctimas.

El organismo internacional advirtió que estos crímenes reflejan una grave situación de riesgo para quienes ejercen el periodismo en el país, particularmente en contextos donde existen antecedentes de amenazas previas contra los comunicadores. Entre los casos recientes destacan los homicidios de periodistas en Puebla y Oaxaca, quienes ya habían denunciado situaciones de peligro antes de ser asesinados.

La CIDH enfatizó que las autoridades deben llevar a cabo investigaciones prontas, imparciales y con debida diligencia, no solo para identificar y sancionar a los responsables materiales, sino también para esclarecer si los crímenes están relacionados con la labor periodística de las víctimas.

Asimismo, el organismo hizo un llamado a reforzar los mecanismos de prevención y protección para periodistas en situación de riesgo, al considerar que los ataques contra la prensa representan una amenaza directa a la libertad de expresión y al derecho de la sociedad a estar informada.

Diversas organizaciones internacionales han coincidido en que México continúa siendo uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo, debido a factores como la violencia del crimen organizado, la impunidad y la falta de resultados en investigaciones previas.

En este contexto, la CIDH subrayó la necesidad de que el Estado mexicano adopte políticas integrales que atiendan las causas estructurales de la violencia contra periodistas y garantice condiciones seguras para el ejercicio de la labor informativa en todo el país.