China comenzó a aplicar nuevas reglas que obligan a etiquetar todo contenido generado con inteligencia artificial en redes sociales, especialmente videos difundidos en plataformas como Douyin, Weibo y Kuaishou, en un intento por frenar la desinformación y aumentar la transparencia digital.
La medida, impulsada por la Administración del Ciberespacio de China, establece que cualquier video creado total o parcialmente con IA deberá incluir una etiqueta visible que lo identifique como contenido sintético, además de marcas técnicas internas que permitan su rastreo. Las plataformas también están obligadas a adaptar sus sistemas para detectar y clasificar este tipo de material antes de su publicación.
El objetivo de la regulación es evitar la circulación de contenido manipulado que pueda confundir a los usuarios o ser utilizado para propaganda, publicidad encubierta o difusión de información falsa.
Las autoridades chinas han advertido que habrá supervisión constante y sanciones para las plataformas o creadores que no cumplan con las normas, que forman parte de un marco más amplio de control sobre el ecosistema digital en el país.
La medida se suma a iniciativas similares que comienzan a discutirse en otras regiones del mundo, donde el crecimiento de la inteligencia artificial generativa ha encendido alertas sobre la autenticidad del contenido en internet.


































