El gobierno de China pidió garantizar un “paso sin obstáculos” en el estrecho de Ormuz, luego del anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un bloqueo naval en esta ruta estratégica para el comercio energético mundial.

De acuerdo con reportes, la postura del gobierno chino surge como respuesta directa a la creciente tensión en la región, donde el cierre del paso marítimo amenaza con afectar el suministro global de petróleo y gas.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de China subrayó la necesidad de mantener abiertas las rutas comerciales internacionales y llamó a las partes involucradas a evitar una mayor escalada del conflicto.

El pronunciamiento se da en un contexto donde el estrecho de Ormuz concentra cerca del 20% del tránsito mundial de petróleo, por lo que cualquier restricción impacta de forma directa a economías dependientes de energía importada.

China, uno de los principales compradores de crudo iraní, ha manifestado preocupación por las consecuencias económicas que podría generar el bloqueo, especialmente en Asia, donde varios países ya enfrentan presiones energéticas.

Además, el gobierno chino señaló que la actual crisis tiene su origen en las tensiones militares en la región, por lo que insistió en la urgencia de retomar el diálogo diplomático.

El bloqueo anunciado por Estados Unidos ocurre tras el colapso de las conversaciones entre Washington y Teherán, lo que ha intensificado el conflicto en Medio Oriente.

Como parte de esta estrategia, Trump advirtió que cualquier embarcación iraní que intente atravesar la zona será interceptada o incluso destruida, elevando el riesgo de confrontación directa.

En respuesta, Irán ha calificado la medida como una provocación y ha advertido que tomará represalias si sus intereses son afectados.

La comunidad internacional observa con preocupación la situación, ante el riesgo de que el bloqueo genere una crisis energética global y afecte cadenas de suministro en múltiples regiones.

China reiteró que la prioridad debe ser la estabilidad y el libre comercio, insistiendo en que cualquier restricción al tránsito marítimo podría agravar la incertidumbre económica mundial.