La petrolera estadounidense Chevron anunció una inversión superior a 7 mil millones de dólares en Venezuela durante los próximos cinco años, con el objetivo de más que duplicar su producción de crudo en el país y llevarla hasta aproximadamente 600 mil barriles diarios.
El plan contempla la expansión de las operaciones que la compañía mantiene en Venezuela mediante empresas conjuntas con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), además de nuevos terrenos en la Faja Petrolífera del Orinoco, una de las principales zonas productoras de crudo del país.
Actualmente, Chevron produce alrededor de 280 mil barriles diarios en Venezuela. De concretarse el proyecto, la compañía prevé alcanzar una producción cercana a los 600 mil barriles diarios en un periodo de cinco años.
El acuerdo contempla la incorporación de dos nuevas áreas en la región de Carabobo a la empresa mixta Petroindependencia, ubicada en la Faja del Orinoco.
Chevron señaló que las nuevas condiciones fiscales, comerciales y legales permitirán ampliar la inversión y desarrollar los campos petroleros con una estructura que busca reducir los costos de producción. La empresa estima que estos costos podrían mantenerse por debajo de los 20 dólares por barril.
La infraestructura existente será utilizada para respaldar el crecimiento de la producción, lo que permitiría acelerar el desarrollo de los nuevos campos sin depender completamente de instalaciones construidas desde cero.
La apuesta de Chevron ocurre mientras Venezuela intenta recuperar una industria petrolera que durante los últimos años ha enfrentado una fuerte caída en producción, problemas de infraestructura y falta de inversión.
El país posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, estimadas en más de 300 mil millones de barriles, pero su capacidad productiva se ha mantenido muy por debajo de los niveles alcanzados en décadas anteriores.
El gobierno estadounidense también impulsa una estrategia para atraer capital extranjero hacia el sector energético venezolano y elevar considerablemente la producción nacional. En este contexto, otras compañías internacionales han mostrado interés en participar en nuevos proyectos.
El anuncio representa una ampliación significativa de la presencia de Chevron en Venezuela y ocurre en un momento de cambios en las relaciones entre Caracas y Washington.
La petrolera estadounidense es una de las pocas grandes compañías de su país que ha mantenido operaciones relevantes en Venezuela durante los últimos años. Su nuevo plan refleja una mayor disposición para invertir en el sector, aunque la recuperación integral de la industria requerirá inversiones adicionales y la rehabilitación de infraestructura petrolera y eléctrica.
Con la inversión anunciada, Chevron busca elevar su producción venezolana a unos 600 mil barriles diarios hacia 2031, mientras Venezuela intenta reposicionarse como un actor relevante en el mercado internacional de hidrocarburos.


































