CIUDAD DE MÉXICO.- A partir del próximo 3 de noviembre, los estudiantes de primaria y secundaria de México no podrán utilizar teléfonos celulares ni otros dispositivos con pantalla durante la jornada escolar, incluido el periodo de recreo, como parte de una nueva regulación acordada por las autoridades educativas del país.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó este lunes que el acuerdo alcanzado por las autoridades educativas será publicado este martes en el Diario Oficial de la Federación (DOF), con lo que comenzará el periodo para que las comunidades escolares conozcan y se preparen para las nuevas disposiciones.

La medida fue construida a partir de un acuerdo de la Secretaría de Educación Pública (SEP) con las autoridades educativas de las 32 entidades federativas, y contempla reglas diferenciadas dependiendo del nivel educativo.

En primaria y secundaria, los estudiantes podrán llevar sus teléfonos celulares a la escuela, pero deberán mantenerlos guardados durante la jornada escolar.

La restricción incluye tanto el uso durante las clases como durante el recreo, por lo que los dispositivos no podrán utilizarse como una actividad cotidiana dentro de los planteles.

La presidenta señaló que habrá excepciones para situaciones de emergencia, por lo que el hecho de que el teléfono permanezca guardado no significa que los alumnos tengan prohibido llevarlo al plantel.

El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, explicó que la disposición fue diseñada con reglas diferentes para cada nivel educativo. En educación media superior la regulación será parcial, mientras que no contempla la misma restricción para las instituciones de educación superior.

La decisión se tomó después de los trabajos desarrollados por el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU), donde participaron las autoridades educativas de las entidades federativas.

De acuerdo con la información presentada por el Gobierno federal, el acuerdo fue aprobado de manera unánime y será acompañado por un periodo de difusión, información y asambleas en los planteles para explicar a estudiantes, docentes y familias las nuevas reglas.

La publicación en el DOF está prevista para el 22 de septiembre, mientras que la aplicación efectiva comenzará el 3 de noviembre, dando a las comunidades escolares un periodo de adaptación.

La SEP ha desarrollado durante los últimos meses un proceso de análisis sobre el impacto que tienen los teléfonos, las redes sociales y otros dispositivos digitales en la vida escolar.

Mario Delgado ha señalado que el objetivo no es eliminar la tecnología de los procesos educativos, sino promover una cultura digital más consciente y responsable.

De hecho, la propia SEP ha planteado que los dispositivos tecnológicos pueden ser herramientas útiles para el aprendizaje, pero que deben existir límites para evitar que su utilización interfiera con la concentración, la convivencia y otras actividades dentro de las escuelas.

Durante los foros realizados por la dependencia federal también se abordaron temas como ciberacoso, exposición a contenidos no apropiados, uso excesivo de pantallas y los efectos que determinadas dinámicas digitales pueden tener en niñas, niños y adolescentes.

La SEP informó previamente que el debate nacional incluyó la participación de madres y padres de familia, docentes, estudiantes, especialistas y autoridades educativas, con el propósito de construir una regulación que no se limite a una prohibición, sino que considere también la alfabetización digital y el uso responsable de la tecnología.

Uno de los aspectos centrales del nuevo esquema es que no se aplicará de la misma manera en todos los niveles educativos.

La restricción más amplia será para primaria y secundaria, donde el uso de celulares y pantallas quedará limitado durante toda la jornada escolar, incluido el recreo.

En educación media superior habrá reglas parciales, mientras que la disposición nacional anunciada no se extenderá de la misma forma a educación superior.

Esto significa que la medida está dirigida principalmente a estudiantes de educación básica y busca establecer un criterio común para los planteles del país, aunque cada comunidad escolar deberá conocer las disposiciones específicas que correspondan a su nivel.

Entre la publicación del acuerdo y su entrada en vigor habrá poco más de un mes para que las escuelas informen a sus comunidades y preparen la aplicación de las nuevas reglas.

Durante ese periodo se contempla realizar actividades de información y asambleas escolares, de manera que estudiantes, familias y docentes conozcan las disposiciones antes del 3 de noviembre.

La regulación forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno federal sobre el uso de tecnologías digitales en el ámbito educativo, que también contempla fomentar actividades de convivencia y alternativas al uso constante de dispositivos durante los periodos de descanso.

Con la entrada en vigor de la medida, las escuelas primarias y secundarias del país tendrán que adaptar sus dinámicas para que los celulares permanezcan guardados durante la jornada, salvo las situaciones excepcionales previstas, mientras que las autoridades educativas continuarán definiendo las reglas correspondientes para otros niveles escolares.