La Fiscalía General de la República (FGR) realizó un cateo en una bodega de la Ciudad de México que, de acuerdo con las investigaciones, era rentada por el exvicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, donde fueron localizados documentos clasificados, expedientes de personal naval y otros indicios relacionados con la investigación por presunto contrabando de combustible.

La fiscal general, Ernestina Godoy, informó que durante la diligencia fueron aseguradas listas relacionadas con aduanas marítimas, expedientes de personal naval y de altos mandos de la Secretaría de Marina, además de documentación de seguridad nacional clasificada como reservada y confidencial.

La Fiscalía también reportó el hallazgo de objetos de lujo y armamento que, según la información difundida por las autoridades, no contaba con el registro correspondiente. La bodega fue ubicada como parte de las investigaciones que se mantienen abiertas contra los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna.

Durante su mensaje, Godoy sostuvo que las indagatorias apuntan a una estructura más amplia detrás del llamado huachicol fiscal, en la que presuntamente se coordinaban actividades para importar, trasladar, almacenar y distribuir hidrocarburos introducidos ilegalmente al país.

La fiscal señaló que la investigación apunta a una operación en la que se habrían manipulado registros aduanales y realizado revisiones simuladas para facilitar el ingreso de combustible. De acuerdo con la FGR, los hermanos Farías Laguna habrían tenido un papel relevante dentro de esa estructura, aunque las responsabilidades deberán determinarse conforme avance el proceso judicial.

El caso se relaciona con el aseguramiento, en 2025, de un buque en Altamira, Tamaulipas, que transportaba alrededor de 10 millones de litros de diésel. A partir de esa investigación, las autoridades han señalado la existencia de una presunta red dedicada al contrabando de hidrocarburos.

El hallazgo de expedientes de personal naval y documentos clasificados adquiere especial relevancia debido a que se trata de información relacionada con la Secretaría de Marina y sus mandos. La FGR deberá establecer por qué ese material se encontraba en una bodega vinculada con uno de los principales acusados del caso.

Manuel Roberto Farías Laguna enfrenta un proceso judicial por su presunta participación en la red investigada, mientras que su hermano Fernando también se encuentra sujeto a un proceso. La defensa de los acusados ha rechazado los señalamientos de la Fiscalía y ha cuestionado la solidez de las pruebas presentadas en su contra.

Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar el alcance de la presunta estructura de contrabando de combustible y establecer la responsabilidad individual de quienes hayan participado en las operaciones investigadas.