El primer ministro de Canadá, Mark Carney, defendió este jueves una alianza más estrecha entre su país y la Unión Europea (UE), al considerar que ambos pueden fortalecer la protección de sus mercados, sus democracias y el Estado de derecho frente a un escenario internacional cada vez más complejo.
Durante un discurso ante el Parlamento Europeo, en Estrasburgo, Carney respaldó el acercamiento entre Canadá y el bloque europeo y afirmó que ambas partes son “más fuertes juntos”. Su intervención ocurre en medio de las tensiones comerciales con Estados Unidos y después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planteara la posibilidad de que Canadá se convierta en el primer “miembro asociado” de la UE.
Carney sostuvo que Canadá y Europa comparten valores democráticos y enfrentan desafíos similares, por lo que planteó profundizar la cooperación en sectores estratégicos como defensa, energía, minerales críticos, inteligencia artificial, comercio digital y seguridad.
La propuesta de acercamiento contempla una relación que iría más allá del comercio tradicional. Carney planteó una “alianza para el futuro” basada en intereses compartidos y en una mayor capacidad para enfrentar riesgos económicos y geopolíticos.
Entre las áreas señaladas por el primer ministro canadiense se encuentran los minerales críticos, la inteligencia artificial, la seguridad energética, la defensa y las tecnologías digitales. También propuso ampliar los intercambios entre ciudadanos y jóvenes, además de una mayor participación canadiense en programas europeos.
El gobierno canadiense también ha mostrado interés en aprovechar la relación con Europa para diversificar sus vínculos económicos, en un momento en que Ottawa enfrenta una relación comercial más complicada con Washington.
El acercamiento cobró mayor relevancia después de que Ursula von der Leyen planteara que Canadá podría convertirse en el primer miembro asociado de la Unión Europea, una figura que no equivaldría a una adhesión plena al bloque.
Carney recibió favorablemente la propuesta y destacó la importancia de profundizar los vínculos con Europa. Sin embargo, el primer ministro canadiense evitó presentar la iniciativa como la creación de un nuevo bloque destinado a confrontar a Estados Unidos.
En su discurso, planteó que una mayor cooperación entre Canadá y Europa puede contribuir a fortalecer la autonomía estratégica de ambos y, al mismo tiempo, permitir que Canadá sea un socio más sólido para Estados Unidos.
El mensaje de Carney se produjo horas después de que el presidente estadounidense Donald Trump amenazara con posibles medidas comerciales contra la Unión Europea si avanza el proyecto para estrechar los vínculos con Canadá.
La administración Trump ha expresado preocupación por la posibilidad de que Canadá profundice su relación con la UE y reduzca su dependencia económica de Estados Unidos.
Canadá mantiene una fuerte integración comercial con Estados Unidos, pero el gobierno de Carney ha buscado ampliar sus relaciones internacionales y económicas ante las actuales tensiones.
El primer ministro canadiense, sin embargo, presentó la alianza con Europa como una decisión basada en intereses compartidos y no como una estrategia dirigida contra Washington.
Durante su intervención ante los eurodiputados, Carney defendió la idea de que Canadá y Europa pueden actuar de manera coordinada para proteger sus instituciones democráticas, sus economías y sus valores.
También planteó que la cooperación debe servir para enfrentar desafíos como el cambio climático, las presiones sobre las democracias y los efectos de las disputas comerciales y tecnológicas.
“Europa y Canadá son más fuertes juntos”, fue una de las ideas centrales de su discurso, en el que llamó a construir una relación estratégica de largo plazo.
El primer ministro canadiense señaló además que la cooperación entre Ottawa y Bruselas puede convertirse en un referente para otras democracias que buscan fortalecer su capacidad de decisión y reducir vulnerabilidades en sectores estratégicos.
Próximos acuerdos
La propuesta deberá avanzar mediante negociaciones entre Canadá y las instituciones europeas. Entre los temas que podrían abordarse en una próxima cumbre Canadá-UE se encuentran nuevos acuerdos de cooperación en comercio digital, energía, defensa, tecnología y movilidad juvenil.
Mientras tanto, Ottawa y Bruselas buscan definir el alcance de la nueva relación, en un contexto marcado por la incertidumbre sobre el comercio internacional y por las diferencias entre algunos de sus principales socios.
La iniciativa coloca a Canadá ante una nueva etapa de acercamiento con Europa, mientras el gobierno de Carney intenta mantener sus vínculos con Estados Unidos y, al mismo tiempo, ampliar sus alianzas económicas y estratégicas.



































