La estrategia política que durante meses ha impulsado Carlos Navarro López para la venta del PRD Sonora a MORENA parece haber quedado sin viabilidad.
Fuentes al interior del perredismo señalan que esa ruta perdió respaldo político con el paso del tiempo, mientras la dirigencia estatal comenzó a explorar nuevas alternativas para evitar la desaparición del proyecto político en Sonora.
En ese escenario, ha cobrado fuerza la propuesta de construir un nuevo instituto político de carácter estatal bajo el nombre de Movimiento de Acción Ciudadana Sonorense (MACISO), una apuesta que busca mantener organizada a la militancia y ofrecer una opción competitiva rumbo al proceso electoral de 2027.
La discusión interna refleja el choque entre dos visiones: una que insiste en mantener las estrategias tradicionales de negociación política y otra que considera indispensable una renovación profunda para responder al nuevo contexto electoral.
Para diversos actores del partido, el debilitamiento de la estrategia impulsada por Carlos Navarro abre la posibilidad de que el perredismo sonorense defina un rumbo propio, sin depender de acuerdos externos que, hasta ahora, no han prosperado.
Más allá del futuro de las siglas, el debate de fondo es si el PRD en Sonora será capaz de reinventarse y construir una nueva alternativa política o continuará atrapado en un modelo que, para muchos de sus propios militantes, ha llegado al límite de su viabilidad.



































