Un brote de gastroenteritis infecciosa registrado en el Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” ha afectado a 135 médicos residentes y de alta especialidad, de los cuales 23 permanecen hospitalizados, de acuerdo con la actualización más reciente de las autoridades sanitarias.

El brote fue identificado el pasado 31 de agosto, cuando se detectó un incremento inusual de personas con síntomas gastrointestinales. Los estudios de laboratorio confirmaron la presencia de Salmonella spp. y, en algunos casos, también se identificó una coinfección por Escherichia coli enterotoxigénica (ETEC).

De los 135 médicos afectados, 41 requirieron inicialmente hospitalización. Con la evolución favorable de los pacientes, esa cifra se redujo a 23 al corte del domingo 6 de septiembre.

El Hospital General informó que las personas que continúan internadas se encuentran estables, reciben atención médica y ninguna ha requerido ingreso a terapia intensiva. Las autoridades señalaron que su evolución es satisfactoria.

La Secretaría de Salud y el Hospital General mantienen una investigación epidemiológica y sanitaria para establecer el origen de la contaminación.

Los casos fueron relacionados temporalmente con el consumo de alimentos proporcionados por el servicio subrogado del comedor destinado a médicos residentes, por lo que dicho servicio fue suspendido como medida preventiva desde el 1 de septiembre. Sin embargo, las autoridades todavía no han establecido de manera definitiva cuál fue el alimento o proceso responsable del brote.

Además de la investigación sanitaria, el Órgano Interno de Control de la Secretaría de Salud abrió un expediente administrativo para determinar si existieron posibles responsabilidades relacionadas con las condiciones del servicio de alimentación.

La investigación contempla la revisión de aspectos como la recepción, almacenamiento, preparación y distribución de los alimentos, así como las condiciones sanitarias del comedor.

Ante el brote registrado en el Hospital General de México, el secretario de Salud, David Kershenobich, instruyó realizar revisiones de las condiciones higiénico-sanitarias de los servicios de alimentación en otros hospitales e institutos del sector público.

Las revisiones buscan identificar oportunamente posibles riesgos y verificar las condiciones en que se preparan, conservan y distribuyen los alimentos destinados al personal médico y usuarios de las instituciones.

Mientras continúan las investigaciones, el Hospital General mantiene bajo vigilancia a los médicos afectados y las autoridades sanitarias buscan establecer con evidencia el origen del brote y las medidas preventivas que deberán aplicarse.