La consejera electoral Blanca Yassahara Cruz García fue designada presidenta interina del Instituto Nacional Electoral (INE), por lo que asumirá temporalmente la conducción del organismo tras la salida de Guadalupe Taddei Zavala.
La designación ocurre en medio de la incertidumbre por el relevo en la presidencia del instituto y mientras se prepara el proceso electoral federal 2026-2027. La nueva titular provisional tendrá la responsabilidad de dar continuidad a las actividades del órgano electoral en tanto se define quién ocupará el cargo de manera definitiva.
El nombramiento de Cruz García se produce después de que Taddei presentara su renuncia a la presidencia del INE. Ante esa situación, las consejerías debían elegir de entre sus integrantes a una persona para asumir provisionalmente la conducción del Consejo General, conforme a la legislación electoral.
La presidencia interina tendrá carácter temporal. La Cámara de Diputados deberá llevar a cabo el procedimiento correspondiente para elegir a quien ocupará la titularidad del organismo de manera definitiva.
Cruz García es licenciada en Derecho, con especialización en Derecho Constitucional y Amparo, y cuenta con una maestría en Derecho por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Su trayectoria está vinculada con la organización electoral. Durante más de una década desempeñó funciones dentro del Instituto Nacional Electoral, entre ellas responsabilidades como vocal de Organización Electoral, relacionadas con la preparación y operación de procesos electorales.
En 2022 fue designada consejera presidenta del Instituto Electoral del Estado de Puebla, cargo desde el que participó en la conducción de la autoridad electoral local. En abril de 2026 se incorporó al Consejo General del INE como consejera electoral para un periodo de nueve años.
La llegada de Cruz García a la presidencia interina ocurre después de días de tensión alrededor de la conducción del instituto, tras la renuncia de Taddei y los señalamientos públicos sobre presuntas irregularidades administrativas y contratos bajo cuestionamiento.
La salida de la anterior presidenta también provocó declaraciones de integrantes del Consejo General sobre la necesidad de mantener la operación del organismo y garantizar que los trabajos electorales continúen conforme al calendario establecido.
Con el nombramiento provisional, el INE busca mantener la continuidad de sus funciones mientras se desarrolla el procedimiento para elegir a la persona que ocupará la presidencia de manera definitiva. La nueva conducción tendrá como reto inmediato preservar la operación institucional y avanzar en la organización de los comicios de 2027.



































