La emergencia por el brote de ébola en la República Democrática del Congo se complica ante la expansión de la enfermedad fuera de su principal foco, advirtió la principal autoridad sanitaria de África.
Aunque la transmisión ha comenzado a disminuir en Ituri, provincia donde se concentra el epicentro del brote, las autoridades han detectado un incremento de casos en zonas vecinas, particularmente en North Kivu y Haut-Uele, lo que dificulta los esfuerzos para contener el virus.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que, hasta el 7 de septiembre, la República Democrática del Congo había reportado 6 mil 757 casos confirmados y 3 mil 267 muertes por la enfermedad causada por el virus Bundibugyo. El brote se ha extendido a 61 zonas sanitarias en seis provincias del país.
La situación ha sido descrita como especialmente preocupante por la rapidez con la que se ha propagado el brote. Los desplazamientos de población, la inseguridad en algunas regiones, las dificultades para detectar oportunamente los casos y la falta de personal sanitario han complicado la respuesta.
La OMS también ha advertido sobre el riesgo de que la transmisión continúe expandiéndose hacia otras zonas y países vecinos. El brote involucra al virus Bundibugyo, una especie de ébola para la que actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento específico aprobado, aunque se desarrollan investigaciones para encontrar alternativas de protección y atención.
De acuerdo con información reciente, las autoridades han comenzado a reforzar las acciones de vacunación y vigilancia en las zonas donde se han detectado nuevos contagios. Sin embargo, la disponibilidad limitada de recursos y de personal médico representa uno de los principales obstáculos para contener la enfermedad.
La OMS mantiene la alerta ante el riesgo de propagación transfronteriza, mientras los equipos de salud trabajan en la identificación de casos, seguimiento de contactos y atención de pacientes en las regiones afectadas.


































