Un brote de la infección intestinal conocida como “diarrea explosiva” continúa expandiéndose en Estados Unidos, y autoridades sanitarias advierten que el número de contagios podría superar los 18 mil casos en las próximas semanas.
La enfermedad, identificada médicamente como ciclosporiasis, es provocada por el parásito Cyclospora cayetanensis y ha encendido alertas debido a su rápida propagación en distintos estados del país.
Reportes recientes indican que los contagios han crecido de forma sostenida desde inicios de julio, cuando apenas se contabilizaban cientos de casos. Con el paso de los días, la cifra escaló a miles y continúa en aumento, principalmente en regiones del Medio Oeste.
Estados como Michigan y Ohio concentran una parte importante de los contagios, aunque la enfermedad ya se ha detectado en múltiples zonas del país.
Además, autoridades sanitarias han señalado que existe un subregistro debido al tiempo que transcurre entre el contagio, el diagnóstico y el reporte oficial, lo que sugiere que el impacto real podría ser mayor.
Las investigaciones apuntan a que el brote estaría relacionado con el consumo de alimentos frescos contaminados, especialmente verduras crudas como la lechuga.
Este tipo de infecciones suele propagarse cuando los alimentos entran en contacto con agua o superficies contaminadas, lo que facilita la transmisión del parásito.
Incluso, cadenas de comida han tomado medidas preventivas retirando ciertos ingredientes mientras se determina el origen exacto del brote.
La ciclosporiasis provoca síntomas que pueden ser intensos y prolongados, entre ellos:
- Diarrea acuosa frecuente
- Cólicos abdominales
- Náuseas y vómito
- Fatiga y pérdida de apetito
En algunos casos, la enfermedad puede durar semanas si no se trata adecuadamente, aunque generalmente no es mortal.
Ante el incremento de casos, autoridades de salud de otros países, incluido México, han emitido alertas preventivas para viajeros, además de reforzar medidas de higiene en el consumo de alimentos.
Expertos recomiendan:
- Lavar y desinfectar frutas y verduras
- Evitar consumir alimentos crudos en lugares de riesgo
- Mantener higiene constante en manos y utensilios



































