En plena temporada de Semana Santa, el gobierno federal incrementó los estímulos fiscales a los combustibles con el objetivo de contener el impacto en los precios y evitar presiones inflacionarias.
De acuerdo con lo publicado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el mayor apoyo se concentró en el diésel, que alcanzó un estímulo de 81.20% en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), un aumento significativo respecto a la semana previa.
En términos prácticos, esto significa que el gobierno absorberá cerca de 5.97 pesos por litro, mientras que los consumidores pagarán solo una parte del impuesto.
Para las gasolinas también se aplicaron ajustes al alza en los apoyos fiscales. La gasolina Magna tendrá un estímulo de 31.34%, mientras que la Premium contará con un subsidio de 18.48%, lo que reduce la carga impositiva que pagan los automovilistas.
Estos incentivos estarán vigentes del 4 al 10 de abril y forman parte de la estrategia del gobierno para estabilizar los precios de los energéticos ante la volatilidad internacional, particularmente por el aumento en los precios del petróleo.
El diésel, en particular, es considerado un combustible clave para la economía, ya que es utilizado principalmente en el transporte de mercancías. Por ello, mantener su precio bajo control busca evitar un efecto en cadena sobre el costo de productos y servicios.
Además del estímulo fiscal, las autoridades mantienen acuerdos con el sector gasolinero para evitar incrementos abruptos en los precios al consumidor, especialmente en periodos de alta demanda como las vacaciones.


































