Amnistía Internacional condenó el ataque ocurrido en Culiacán contra Alma Rosa Rojo Medina, fundadora del colectivo de búsqueda de personas desaparecidas Voces Unidas por la Vida, y su hija, y pidió a las autoridades realizar una investigación pronta, exhaustiva e imparcial.
La agresión ocurrió el pasado 29 de agosto, cuando ambas mujeres se trasladaban en un vehículo por la colonia Esthela Ortiz de Toledo, en Culiacán. Las dos resultaron heridas y fueron trasladadas a un hospital, donde permanecieron bajo resguardo.
De acuerdo con información difundida por N+, la agresión se registró durante la tarde y en el lugar intervinieron elementos de distintas corporaciones de seguridad y servicios de emergencia. La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa confirmó posteriormente que las dos mujeres fueron trasladadas para recibir atención médica y que se encontraban estables.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa abrió una carpeta de investigación por feminicidio en grado de tentativa y señaló que una de las líneas de investigación busca establecer si el ataque estuvo relacionado con la actividad de Rojo Medina como integrante de un colectivo de búsqueda.
Amnistía Internacional solicitó que la labor de Rojo Medina como defensora de derechos humanos sea considerada dentro de las líneas de investigación.
La organización también pidió que se garantice protección para las mujeres buscadoras no solamente durante las jornadas de búsqueda, sino también en su vida cotidiana, debido a los riesgos que enfrentan por las actividades que realizan.
El llamado ocurre en un contexto marcado por la crisis de desapariciones que atraviesa México y por las agresiones contra integrantes de colectivos que participan en la localización de personas desaparecidas.
Amnistía Internacional señaló que México registra más de 132 mil personas desaparecidas, mientras que Sinaloa se encuentra entre las entidades con mayor número de casos, con más de 7 mil 300 registros.
Alma Rosa Rojo inició su labor como buscadora después de la desaparición de su hermano Miguel Ángel, ocurrida en 2009.
Desde entonces, fundó el colectivo Voces Unidas por la Vida y ha participado en jornadas de búsqueda de personas desaparecidas y posibles restos humanos en diferentes puntos de Sinaloa.
El ataque también generó pronunciamientos de organismos de derechos humanos y otros colectivos, que demandaron protección para la activista, su familia y las personas que participan en labores de búsqueda.
La Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Sinaloa condenó igualmente la agresión y pidió a las autoridades esclarecer los hechos, así como garantizar la seguridad de Rojo Medina, su hija y su familia.
La Fiscalía estatal mantiene abierta la investigación para determinar quiénes participaron en la agresión y cuál fue el motivo del ataque.
Entre las líneas que se analizan se encuentra la posibilidad de que la agresión esté relacionada con la labor de búsqueda y defensa de derechos humanos realizada por Alma Rosa Rojo.
Hasta ahora no se ha informado públicamente de personas detenidas por estos hechos.
El caso ocurre además en vísperas del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, una fecha que cada año coloca en el centro de la discusión la situación de las familias que continúan buscando a sus seres queridos y demandando verdad, justicia y seguridad.


































