El Gobierno de México y empresarios del sector gasolinero acordaron reducir aún más el precio del diésel, fijando una meta de 27 pesos por litro a partir de la próxima semana, como parte de la estrategia para contener la inflación en el país.
El acuerdo se alcanzó tras reuniones entre la presidenta Claudia Sheinbaum y representantes del sector, quienes plantearon la viabilidad de disminuir el costo del combustible mediante apoyos conjuntos y ajustes operativos.
De acuerdo con lo expuesto por líderes gasolineros, la reducción será gradual debido a que algunas estaciones aún cuentan con inventarios adquiridos a precios previos cercanos a los 28 pesos por litro.
Para lograr este objetivo, el gobierno federal implementará estímulos fiscales, principalmente a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), con el fin de amortiguar el impacto del costo internacional del petróleo.
Este nuevo ajuste se suma a una serie de acuerdos previos que habían reducido el precio del diésel desde niveles superiores a 28.50 pesos hasta estabilizarlo en torno a los 28 pesos por litro en semanas recientes.
Además, las autoridades han impulsado medidas complementarias como la reducción de comisiones en pagos con tarjeta y vales en gasolineras, lo que también contribuye a disminuir costos operativos y, eventualmente, precios al consumidor.
La baja en el precio del diésel es clave dentro del plan económico del gobierno, ya que este combustible es fundamental para el transporte de mercancías y tiene un impacto directo en el costo de productos básicos.
En un contexto de presiones inflacionarias, derivadas en parte del encarecimiento global de los energéticos, las autoridades han optado por acuerdos voluntarios con el sector privado para evitar incrementos que afecten el bolsillo de la población.
Aunque el acuerdo ha sido bien recibido, representantes del sector han señalado que existen desafíos para su implementación, especialmente por los costos logísticos y las variaciones en el mercado internacional del petróleo.
Asimismo, el cumplimiento dependerá de la participación de las estaciones de servicio, ya que se trata de un mecanismo voluntario que podría variar según la región y condiciones de cada empresa.
La reducción del diésel forma parte de una estrategia más amplia del gobierno federal para estabilizar precios, que también incluye acuerdos en alimentos y apoyos fiscales en combustibles.
Sin embargo, especialistas advierten que el comportamiento del mercado internacional seguirá siendo un factor determinante para mantener estos niveles en el mediano plazo.


































