A nueve meses del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, su viuda y actual presidenta municipal, Grecia Quiroz, lo recordó como una figura que incomodó a distintos sectores y dejó una huella profunda en la vida pública de Michoacán.
A través de un mensaje emotivo, Quiroz señaló que su esposo logró conectar con la ciudadanía, pero también enfrentó resistencias por su postura firme contra distintos intereses. “A muchos encandilaste y a otros los incomodaste demasiado”, expresó, al destacar el impacto político y social que tuvo su gestión.
El asesinato de Manzo, ocurrido el 1 de noviembre de 2025 durante un evento público en Uruapan, marcó un antes y un después en la política local. El entonces edil fue atacado a balazos en plena celebración del Día de Muertos, un hecho que conmocionó al país y evidenció la violencia que enfrentan autoridades municipales en diversas regiones.
Desde entonces, las investigaciones han avanzado con la detención de múltiples implicados, incluido Ramón “N”, alias “El R1”, señalado como presunto autor intelectual del crimen y vinculado a una célula del crimen organizado. Autoridades federales han indicado que el asesinato estaría relacionado con las acciones del edil contra grupos criminales; sin embargo, la familia del exalcalde ha insistido en que no se deben descartar otras líneas de investigación.
En este contexto, Quiroz ha reiterado su exigencia de justicia plena, subrayando que el caso no debe cerrarse únicamente bajo una hipótesis. Incluso ha planteado la posibilidad de un trasfondo político, al recordar que Manzo había denunciado presiones y amenazas antes de su asesinato.
Tras la muerte del alcalde, Grecia Quiroz asumió la presidencia municipal de Uruapan para concluir el periodo de gobierno, dando continuidad al proyecto político independiente encabezado por su esposo.
A casi un año del crimen, el caso continúa siendo un referente nacional sobre la violencia contra autoridades locales y la infiltración del crimen organizado en la política. Mientras avanzan los procesos judiciales, la exigencia de verdad y justicia permanece vigente para la familia y la ciudadanía.


































