Las labores de rescate en la mina Santa Fe, ubicada en el municipio de El Rosario, Sinaloa, continúan casi tres semanas después del derrumbe ocurrido el 25 de marzo, mientras equipos especializados mantienen la búsqueda del último trabajador que permanece desaparecido.
De acuerdo con información de autoridades estatales y federales, el colapso fue provocado por la falla en una presa de jales, lo que ocasionó el ingreso de lodo y agua a las galerías subterráneas, dejando a varios mineros atrapados en condiciones extremas.
Hasta el momento, el saldo de la emergencia incluye dos trabajadores rescatados con vida, uno más localizado sin vida y un cuarto minero cuyo paradero aún no ha sido confirmado, por lo que los trabajos se concentran en esa zona específica del yacimiento.
El operativo ha requerido la participación de más de 300 elementos entre Ejército Mexicano, Protección Civil, cuerpos de rescate y personal especializado de la empresa operadora, quienes han utilizado maquinaria pesada, sistemas de bombeo y equipos de búsqueda en condiciones de alta complejidad.
Las autoridades han señalado que el avance es lento debido a la acumulación de lodo y la inestabilidad estructural dentro de la mina, lo que obliga a realizar excavaciones controladas y monitoreo constante para evitar nuevos riesgos.
De acuerdo con reportes técnicos recientes, los equipos de rescate se encuentran cada vez más cerca de la zona donde se presume podría estar el trabajador desaparecido, apoyándose en registros de ingreso, videos internos y patrones de desplazamiento dentro de la mina.
La tragedia ha mantenido la atención nacional debido a la magnitud del colapso y a los esfuerzos continuos por localizar al último minero, mientras familiares permanecen a la espera de información oficial sobre su paradero.


































