En Sonora, el dengue mantiene un comportamiento preocupante durante este año, luego de que casi seis de cada diez casos confirmados han sido clasificados como dengue con signos de alarma, lo que representa una mayor probabilidad de complicaciones en la salud de los pacientes y una presión adicional para los servicios médicos en la entidad.

De acuerdo con información difundida por medios locales y reportes epidemiológicos, la proporción de casos con signos de alarma supera ampliamente a los casos considerados no graves, lo que refleja un cambio en la tendencia de la enfermedad en comparación con años anteriores, donde predominaban cuadros más leves.

Los signos de alarma en el dengue corresponden a una fase más avanzada de la enfermedad, en la que el paciente puede evolucionar a formas graves si no recibe atención médica oportuna. Entre las manifestaciones más comunes se encuentran dolor abdominal intenso, vómito persistente, sangrados en mucosas, así como alteraciones en el estado de alerta como somnolencia o irritabilidad.

En el caso específico de Sonora, el síntoma que se ha identificado con mayor frecuencia entre los pacientes con signos de alarma es el dolor abdominal, considerado uno de los principales indicadores de riesgo en la evolución del padecimiento y un factor clave para determinar la necesidad de hospitalización.

La distribución de los casos no es homogénea en el estado. Municipios como Hermosillo, Guaymas y Cajeme concentran una parte significativa de los contagios, lo que ha llevado a reforzar las acciones de vigilancia epidemiológica y control del mosquito transmisor en estas zonas urbanas.

El incremento de casos en 2026 también ha sido notable en comparación con periodos anteriores, lo que ha colocado a Sonora entre las entidades con mayor incidencia de dengue a nivel nacional, en un contexto donde las condiciones climáticas, como lluvias y altas temperaturas, favorecen la proliferación del mosquito Aedes aegypti, responsable de la transmisión.

Ante este panorama, autoridades de salud han reiterado el llamado a la población a mantener medidas preventivas, principalmente la eliminación de criaderos de mosquitos en viviendas y espacios abiertos, así como acudir de inmediato a recibir atención médica ante la presencia de síntomas, especialmente aquellos considerados como signos de alarma.

El seguimiento oportuno de los casos y la atención temprana continúan siendo factores clave para evitar complicaciones graves e incluso fallecimientos asociados a esta enfermedad, que cada año representa uno de los principales retos de salud pública en la región.