El presidente de China, Xi Jinping, defendió este jueves ante Donald Trump la necesidad de mantener la “estabilidad estratégica” entre China y Estados Unidos, durante la reunión que ambos mandatarios sostuvieron en la Casa Blanca en el marco de la visita de Estado del líder chino a Washington.
Al inicio del encuentro, Xi señaló que los intereses de ambas potencias están “profundamente entrelazados” y planteó que la relación bilateral debe mantenerse estable pese a las diferencias existentes en materia comercial, tecnológica y geopolítica.
El mandatario chino sostuvo que Estados Unidos y China pueden mantener una competencia entre sí, pero consideró que esta debe desarrollarse de manera “amable y sana”, sin convertirse en una confrontación en la que una de las partes busque imponerse sobre la otra.
Xi también destacó la importancia de que ambas naciones gestionen adecuadamente el desarrollo de la inteligencia artificial. Señaló que los dos países tienen capacidad y responsabilidad para impulsar esta tecnología y procurar que permanezca bajo control humano y tenga beneficios para la población.
La inteligencia artificial ocupa un lugar relevante en la agenda bilateral, debido a la competencia entre Washington y Pekín por el liderazgo tecnológico. Antes del encuentro presidencial, funcionarios de ambos gobiernos habían acordado establecer un mecanismo de comunicación para atender posibles incidentes relacionados con esta tecnología que pudieran representar riesgos para la seguridad nacional.
Otro de los asuntos que llega a la mesa es la relación comercial. Estados Unidos y China acordaron extender por dos meses la tregua arancelaria que estaba prevista para concluir el 10 de noviembre. La prórroga permitirá que las negociaciones continúen mientras ambos gobiernos buscan avanzar hacia acuerdos de mayor alcance.
Por su parte, Trump destacó durante el encuentro la relación personal que mantiene con Xi y afirmó: “Tenemos una amistad verdaderamente grande”, en un mensaje que contrastó con las diferencias que ambos gobiernos mantienen en distintos ámbitos.
La agenda de la cumbre también contempla asuntos especialmente sensibles para la relación bilateral, entre ellos Taiwán, el comercio, la inteligencia artificial y la guerra en Irán.
El encuentro de este jueves representa la segunda reunión presencial entre Trump y Xi durante 2026, después de la que sostuvieron en Pekín en mayo. Ambos mandatarios tienen previsto volver a coincidir en noviembre durante la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se celebrará en Shenzhen, y posteriormente en diciembre durante la cumbre del G20 en Miami.
Con la reunión en la Casa Blanca, Washington y Pekín buscan mantener abiertos los canales de comunicación y evitar que sus diferencias comerciales, tecnológicas o estratégicas afecten de manera más amplia la relación entre las dos potencias.


































