A pocos días del asesinato del alcalde Carlos Manzo Rodríguez, su esposa Grecia Itzel Quiroz García denunció haber recibido amenazas directas antes de asumir la presidencia municipal de Uruapan, Michoacán.
De acuerdo con medios nacionales, la viuda habría recibido mensajes de WhatsApp el pasado 4 de noviembre, en los que presuntos integrantes de grupos delictivos identificados con las siglas CJNG y CMNG la amenazaron con “terminar el trabajo”, en alusión al ataque en el que su esposo perdió la vida. Al menos 40 funcionarios municipales habrían recibido advertencias similares.
Pese a la intimidación, Grecia Quiroz tomó protesta el 5 de noviembre como alcaldesa sustituta en una ceremonia resguardada por fuerzas estatales y federales. En su primer mensaje público, aseguró que no cederá ante las amenazas:
“No nos van a callar. Lo que hicieron con Carlos fue para sembrar miedo, pero hoy esa herida se convierte en compromiso”.
El asesinato de Manzo Rodríguez —ocurrido durante un acto público en Uruapan a finales de octubre— provocó conmoción en Michoacán, un estado marcado por la violencia política y la disputa territorial entre grupos criminales. De acuerdo con el Laboratorio Electoral, en lo que va de 2025 más de veinte funcionarios y aspirantes locales han sido asesinados en circunstancias relacionadas con la delincuencia organizada.
Uruapan se mantiene bajo vigilancia reforzada mientras la Fiscalía General del Estado investiga tanto el homicidio de Manzo como las amenazas recibidas por su viuda y su equipo. Hasta ahora, las autoridades no han confirmado la autenticidad de los mensajes ni la identidad de sus remitentes.
En su primer acto como alcaldesa, Quiroz convocó a una marcha pacífica por la paz y la justicia, en memoria de su esposo, y reiteró su compromiso de continuar su proyecto de gobierno. “La violencia no puede ser el lenguaje de la política”, declaró.



































