Caracas, 15 de octubre de 2025. — La tensión entre Caracas y Washington volvió a escalar este martes luego de que el presidente Nicolás Maduro denunciara una nueva “ofensiva encubierta” de Estados Unidos contra su gobierno. El mandatario venezolano cuestionó directamente a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y al expresidente Donald Trump, tras la confirmación de que Washington habría autorizado operaciones clandestinas en territorio venezolano.
Durante un acto en el Palacio de Miraflores, Maduro lanzó duras críticas contra la administración estadounidense y acusó a la CIA de impulsar “una nueva fase de desestabilización” en América Latina. “¿Hasta cuándo los golpes de Estado de la CIA? ¿Hasta cuándo el intervencionismo contra los pueblos libres?”, expresó el mandatario. El gobierno venezolano declaró un estado de “extrema alarma” ante lo que considera una amenaza directa a su soberanía y aseguró que reforzará la vigilancia en zonas estratégicas del país.
Las tensiones se reavivaron luego de que Donald Trump confirmara públicamente haber autorizado a la CIA a realizar “operaciones especiales” en Venezuela. El exmandatario argumentó que la medida busca contrarrestar presuntos vínculos del gobierno de Maduro con el narcotráfico y con el envío de reclusos venezolanos a Estados Unidos. Medios internacionales como The New York Times y Reuters reportaron que la autorización podría incluir acciones de inteligencia y sabotaje político, aunque hasta ahora no se ha precisado el alcance real de dichas operaciones.
Ante esta situación, el canciller Yván Gil anunció que Venezuela solicitará una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para denunciar lo que considera una violación al derecho internacional. “El mundo debe saber que Venezuela está siendo amenazada de nuevo por las viejas prácticas imperialistas del siglo XX”, declaró Gil. El gobierno venezolano afirmó que tomará todas las medidas diplomáticas y de defensa necesarias para preservar la paz y la independencia nacional.
Las reacciones internacionales no tardaron en llegar. Cuba, Nicaragua y Bolivia expresaron su respaldo a Caracas, mientras que Brasil y Chile pidieron prudencia y una investigación clara sobre las supuestas operaciones encubiertas. Expertos advierten que una acción de la CIA dentro de territorio venezolano podría violar la soberanía nacional y agravar la tensión política en la región. “Incluso una operación de inteligencia, sin mandato internacional, puede ser considerada una agresión”, explicó el analista Luis Fernando Rojas.
Las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela llevan más de una década marcadas por sanciones, bloqueos y acusaciones mutuas de conspiración. Aunque la administración de Joe Biden buscó distender la relación, el regreso de Trump al escenario político parece haber reactivado la estrategia de presión contra el chavismo. Maduro reiteró que Venezuela “no se rendirá ante amenazas imperiales” y que su gobierno defenderá con dignidad la soberanía y la paz del país.



































