El gobierno de Venezuela informó que dice haber destruido 39 aeronaves presuntamente vinculadas al narcotráfico a lo largo del año 2025, principalmente en zonas fronterizas con Colombia y Brasil. Las autoridades presentan esto como parte de un modelo ejemplar de combate al crimen organizado.

El comandante estratégico operacional de la FANB, Domingo Hernández Lárez, explicó que las operaciones se centraron en pistas clandestinas utilizadas por organizaciones criminales, muchas de las cuales operaban sin permisos oficiales ni planes de vuelo válidos. Además de las aeronaves, se destruyeron campamentos y pistas clandestinas, reforzando los controles en los estados de Apure y Amazonas.

El presidente Nicolás Maduro presentó los resultados como un ejemplo de la capacidad de la FANB para enfrentar el narcotráfico “por tierra, aire y mar”, destacando la labor de la aviación militar en la detección y neutralización de aeronaves ilícitas.

Estas acciones se producen en un contexto de tensión con Estados Unidos, que mantiene operaciones aeronavales en el Caribe con el objetivo declarado de combatir el narcotráfico. Caracas ha calificado estas maniobras como una amenaza a la soberanía venezolana y un intento de presión política sobre su gobierno.

Analistas independientes advierten que la información sobre las aeronaves destruidas proviene únicamente de fuentes oficiales venezolanas, y que los reportes no han sido verificados de manera independiente. No se han publicado detalles sobre la nacionalidad de los operadores de las aeronaves ni sobre el tipo exacto de cargamento incautado.

En total, según el gobierno venezolano, dice haber neutralizado 39 aeronaves en 2025, consolidando lo que Caracas califica como un modelo “eficiente y ejemplar” de lucha contra el narcotráfico en la región, aunque la comunidad internacional mantiene dudas sobre la magnitud real de estas operaciones.