El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, cuestionó este jueves a Microsoft por los despidos de trabajadores estadounidenses mientras la compañía continúa utilizando el programa de visas H-1B para personal extranjero.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Vance señaló que Microsoft despidió alrededor de 6 mil trabajadores estadounidenses durante el último año, mientras obtuvo miles de autorizaciones relacionadas con trabajadores extranjeros.
El funcionario cuestionó que una empresa pueda reducir su plantilla en Estados Unidos y, al mismo tiempo, recurrir a programas migratorios para contratar o mantener a trabajadores extranjeros.
Vance sostuvo que el gobierno estadounidense busca que las compañías tecnológicas prioricen la contratación de trabajadores estadounidenses y acusó a Microsoft de abusar del sistema de visas.
“Nuestro mensaje a Microsoft es: eres una gran empresa estadounidense, pero tienes que contratar grandes trabajadores estadounidenses”, afirmó.
Las declaraciones se produjeron horas antes de que el presidente Donald Trump entregara al director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, la Medalla Nacional de Tecnología e Innovación, en una ceremonia en la Casa Blanca.
Además, el Departamento de Trabajo anunció la suspensión de Microsoft y Adobe del programa de Certificación Laboral Permanente, conocido como PERM, en medio de investigaciones federales. La medida impide por ahora que ambas compañías presenten nuevas solicitudes o continúen con trámites pendientes dentro de ese programa.
Microsoft rechazó la caracterización de Vance sobre el uso de las visas. La empresa explicó que aproximadamente 80% de las cerca de 6 mil solicitudes H-1B que presentó durante el último año fiscal correspondieron a extensiones o cambios de estatus de personas que ya trabajaban para la compañía.
El resto, indicó Microsoft, correspondió a trabajadores que ya se encontraban legalmente en Estados Unidos y representaban alrededor de 1% de su plantilla estadounidense. La empresa también sostuvo que paga a sus trabajadores H-1B salarios equivalentes a los de empleados que realizan labores comparables.
El enfrentamiento forma parte de una ofensiva más amplia de la administración Trump contra el supuesto abuso de programas de visas para trabajadores extranjeros, particularmente en el sector tecnológico y de servicios de tecnología.
La suspensión del programa PERM no elimina las visas H-1B existentes, pero sí afecta el proceso mediante el cual trabajadores extranjeros pueden avanzar hacia una residencia permanente patrocinada por sus empleadores.



































