La Universidad de Sonora (Unison) reiteró su oferta económica al Sindicato de Trabajadores Académicos (STAUS) en el marco de la revisión salarial 2026, mientras el Gobierno de Sonora hizo un llamado a ambas partes para agilizar las negociaciones y evitar mayores afectaciones a la comunidad estudiantil.

El conflicto laboral, que ha derivado en suspensión de actividades en distintos momentos, se mantiene sin una solución definitiva, pese a semanas de mesas de diálogo entre autoridades universitarias y el gremio académico.

La propuesta de la institución contempla un incremento directo del 4% al salario, además de mejoras en prestaciones y apoyos económicos, una oferta que ha sido reiterada en distintos momentos del proceso de negociación.

Sin embargo, el STAUS ha considerado insuficiente este planteamiento, al mantener su exigencia de un aumento superior —cercano al 10.8%— argumentando la pérdida del poder adquisitivo acumulada en los últimos años.

El desacuerdo ha provocado tensiones crecientes dentro de la universidad, incluyendo la aprobación de una huelga de hecho por parte del sindicato, lo que ha impactado a miles de estudiantes en los distintos campus de la institución.

En paralelo, el Gobierno estatal ha intervenido como actor mediador, exhortando a acelerar el diálogo para alcanzar acuerdos que permitan restablecer la normalidad académica lo antes posible, ante la preocupación por el rezago educativo y administrativo.

El contexto del conflicto también refleja un problema estructural: mientras la universidad argumenta limitaciones presupuestales, los sindicatos señalan desigualdades internas y aumentos en niveles directivos, lo que ha intensificado la inconformidad laboral.

Además, el proceso de negociación no se limita al tema salarial, sino que incluye prestaciones, condiciones laborales y demandas históricas relacionadas con estabilidad y financiamiento universitario.

Así, la revisión salarial 2026 en la Unison se ha convertido en un punto crítico que pone a prueba la capacidad de diálogo entre las partes, en un escenario donde la presión sindical, las restricciones financieras y la intervención del gobierno configuran un conflicto aún sin resolución clara.