La Unión Europea mantiene en evaluación la posibilidad de activar un mecanismo que permitiría suspender la exención de visa para ciudadanos de países terceros, incluyendo México, luego de que en el Parlamento Europeo surgieran advertencias sobre riesgos de seguridad vinculados al crimen organizado. El eurodiputado conservador Mariusz Kamiński aseguró que los cárteles mexicanos podrían aprovechar la entrada libre al espacio Schengen para expandirse en Europa, lo que presionó a las instituciones europeas a revisar el marco legal vigente.
Aunque no existe una decisión dirigida específicamente a México, sí hay un proceso institucional en marcha: el Parlamento Europeo aprobó una reforma que fortalece y flexibiliza el mecanismo de suspensión de exenciones de visa, permitiendo actuar de manera más rápida cuando exista un aumento significativo de delitos graves, solicitudes de asilo o amenazas a la seguridad interna.
El Consejo de la Unión Europea y el Parlamento ya alcanzaron un acuerdo político para reforzar este mecanismo, que incluye la posibilidad de suspender temporalmente el acceso sin visa hasta por un año y, en casos específicos, limitarlo solo a ciertos grupos de viajeros.
La reforma aún debe ser adoptada formalmente por el Consejo para entrar en vigor, pero ya está lista para su aplicación en cuanto la Comisión Europea lo considere necesario. En este contexto, la petición de Kamiński para que México sea evaluado bajo estos criterios se volvió mediática, aunque su postura representa una presión política y no una acción formal contra el país.
Por ahora, la Unión Europea no ha iniciado ningún procedimiento para retirar la exención de visa a los mexicanos, y la situación no implica cambios inmediatos en los viajes de corta estancia.
No obstante, el tema ha adquirido relevancia en medios europeos por la combinación de la reforma legislativa, las declaraciones del eurodiputado y el interés creciente del bloque por endurecer sus controles migratorios. Paralelamente, los mexicanos enfrentarán nuevos requisitos ya confirmados para 2025, como el registro biométrico obligatorio bajo el sistema europeo EES y la entrada en funcionamiento del permiso ETIAS, que será necesario para ingresar al espacio Schengen. Aunque estas medidas no reemplazan la exención de visa, reflejan un marco de control más estricto.
En conclusión, México no está perdiendo hoy su acceso sin visa a Europa, pero la discusión se encuentra activa en los órganos legislativos del bloque y podría evolucionar dependiendo del panorama de seguridad y de la aplicación del nuevo mecanismo que ahora otorga más herramientas a la Unión Europea para suspender privilegios de viaje cuando lo considere necesario.



































