La televisora TV Azteca, controlada por el empresario Ricardo Salinas Pliego, presentó una demanda en una corte federal de Nueva York en la que acusa a un grupo de fondos de inversión de Estados Unidos de conspirar con autoridades mexicanas para influir en fallos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en conflictos fiscales que enfrentan sus empresas. 

La demanda por parte de los acreedores se originó por impagos de bonos emitidos por TV Azteca en 2017, cuyo capital e intereses —originalmente por 400 millones de dólares— han crecido a más de 580 millones de dólares con intereses y mora, según los reclamantes. 

Los tenedores de bonos, encabezados por instituciones como The Bank of New York Mellon, han sostenido que TV Azteca usó procedimientos legales tanto en México como en Estados Unidos para evadir sus obligaciones financieras y que el sistema judicial mexicano favoreció esa estrategia al permitir medidas que suspendieron temporalmente los pagos de la deuda fuera de la jurisdicción pactada en el contrato. 

En la demanda presentada en Nueva York, los acreedores sostienen que no solo se trata de una disputa comercial, sino de un intento coordinado para influir en decisiones judiciales mexicanas, señalan que la presunta colaboración entre los inversionistas y funcionarios locales habría tenido efectos directos en las decisiones de la SCJN en otros litigios fiscales relacionados con Salinas Pliego y sus empresas. 

Hasta ahora, los inversionistas señalan que acciones judiciales en México habrían causado “daño irreparable”, al obligarlos a litigar fuera del foro inicialmente pactado y que algunas medidas cautelares se habrían obtenido “con motivaciones falsas y fácilmente refutables”. 

Mientras avanza este litigio internacional, la SCJN ha rechazado aplazar la resolución de varios juicios fiscales importantes promovidos por TV Azteca y Grupo Elektra, relacionados con créditos fiscales que podrían sumar decenas de miles de millones de pesos. 

Además, tribunales mexicanos han revocado protecciones que permitían a TV Azteca evitar el pago de la deuda reclamada por los tenedores de bonos en Estados Unidos, remarcando que las medidas cautelares dictadas en México en años anteriores fueron impropias en el marco del litigio financiero internacional. 

La corte estadounidense también ha ordenado que TV Azteca renuncie a ciertos procedimientos judiciales en México relacionados con la deuda, bajo amenaza de sanciones económicas y penales en caso de desacato. 

El caso pone de relieve no solo un conflicto empresarial y financiero de alto perfil, sino también una tensión entre litigios comerciales internacionales, decisiones judiciales en México y la percepción de influencia política y legal entre actores empresariales y autoridades estatales.