Washington / Moscú / Budapest, 16 de octubre de 2025.– Los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Rusia, Vladímir Putin, acordaron este jueves realizar una cumbre de paz en Budapest, Hungría, con el objetivo de negociar un posible fin a la guerra en Ucrania tras más de tres años de conflicto.
De acuerdo con ambos gobiernos, la decisión se tomó luego de una llamada telefónica de más de dos horas entre los mandatarios, descrita por portavoces de la Casa Blanca y el Kremlin como “constructiva y alentadora”. Durante la conversación, Trump propuso celebrar el encuentro en la capital húngara, propuesta que Putin aceptó de inmediato, destacando la neutralidad y el papel de mediación del gobierno del primer ministro Viktor Orbán.
Antes de la cumbre, se prevé que equipos diplomáticos de ambos países encabecen reuniones preparatorias. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, mantendrán un primer contacto en los próximos días para definir la agenda, el formato y los temas centrales del encuentro. Entre los puntos que se esperan abordar destacan el alto al fuego inmediato en el este de Ucrania, el intercambio de prisioneros de guerra y el futuro estatus de los territorios ocupados, además de compromisos de seguridad y reconstrucción.
Esta será la segunda vez que Trump y Putin se reúnan en 2025, tras un primer intento en Alaska en agosto que concluyó sin acuerdos concretos, aunque con un clima de diálogo positivo según ambas partes. En esta ocasión, fuentes cercanas al Departamento de Estado indicaron que el presidente estadounidense confía en que Budapest marque un punto de inflexión hacia la paz.
El anuncio ocurre pocos días antes de la visita oficial del presidente ucraniano Volodímir Zelenski a la Casa Blanca, donde se espera que discuta con Trump los alcances de la cumbre y la posición de Kiev frente a una posible negociación directa con Moscú.
Budapest fue elegida por su papel de intermediario entre Occidente y Rusia. El gobierno de Viktor Orbán ha mantenido una postura ambigua frente al conflicto, condenando la invasión rusa pero evitando sanciones directas, y promoviendo la necesidad de un acuerdo diplomático.
La fecha exacta de la cumbre aún no se ha confirmado, aunque fuentes diplomáticas apuntan a que podría celebrarse a finales de octubre o inicios de noviembre. De concretarse, sería el encuentro más relevante entre ambos líderes desde el inicio de la guerra en febrero de 2022 y podría marcar el inicio de un nuevo capítulo en las negociaciones por la paz en Europa del Este.



































