El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió contra la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, en un episodio que marca un fuerte distanciamiento entre dos figuras que hasta ahora mantenían afinidad política.

Las declaraciones del mandatario estadounidense se dieron en medio de tensiones internacionales relacionadas con el conflicto en Irán, el papel de la OTAN y recientes diferencias por posturas diplomáticas, particularmente tras las críticas de Trump hacia el Papa.

Trump cuestionó la postura de Meloni en temas de seguridad y energía, señalando que esperaba mayor firmeza de su parte ante los escenarios globales actuales.

“Pensaba que tenía valor, pero me equivoqué”, expresó el mandatario en declaraciones a medios italianos.

El desencuentro se produce en un contexto complejo para la política internacional, donde Italia ha optado por posiciones más cautelosas, incluyendo su negativa a involucrarse en conflictos y la suspensión de acuerdos estratégicos en materia de defensa.

Meloni también había respondido previamente calificando como “inaceptables” las críticas de Trump hacia el Papa, lo que elevó el tono del intercambio entre ambos líderes.

El choque entre ambos líderes representa un cambio significativo en la relación entre Estados Unidos e Italia, considerando que Meloni había sido considerada una de las principales aliadas de Washington dentro de la Unión Europea.

Analistas advierten que este distanciamiento podría tener implicaciones en temas clave como seguridad, cooperación militar y política energética, en un momento de alta tensión global.