Ciudad de México, 13 de enero de 2026. Funcionarios de alto nivel del Gobierno de México han expresado inquietud en reuniones privadas por lo que consideran “exigencias insostenibles” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en temas de seguridad tras la reciente captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, informó el diario estadounidense The Wall Street Journal (WSJ). 

De acuerdo con la nota del diario, estas preocupaciones surgieron en el marco de una **llamada telefónica entre la presidenta Claudia Sheinbaum y Trump, en la que se abordaron asuntos de seguridad, narcotráfico, comercio y cooperación bilateral. En conversaciones privadas posteriores, altos funcionarios mexicanos analizaron posibles presiones de la administración Trump que irían más allá de una acción militar estadounidense en México, incluyendo la idea de que Estados Unidos pudiera exigir el arresto de políticos del partido Morena a quienes, según fuentes estadounidenses, creen tener vínculos con cárteles. 

Las discusiones internas reflejan, según WSJ, la alarma creciente dentro del gobierno mexicano sobre el incremento de presión de Estados Unidos, que van desde amenazas de intervención militar hasta demandas más amplias relacionadas con la lucha contra el crimen organizado. El reporte agrega que estas exigencias hipotéticas no han sido expresadas públicamente por Trump ni formalizadas como órdenes, sino que han sido tema de reuniones y análisis entre funcionarios. 

La administración de Sheinbaum ha insistido en que no se requiere intervención militar estadounidense en México y que cualquier acción legal contra funcionarios mexicanos debe ocurrir dentro del marco constitucional y procesal mexicano, a través de la Fiscalía General de la República, si existen pruebas. La presidenta ha rechazado repetidamente propuestas de cooperación que impliquen presencia militar extranjera en territorio nacional, defendiendo la soberanía y la capacidad de México para enfrentar a los cárteles con sus propias instituciones. 

Analistas consideran que este tipo de discusiones reflejan la complejidad de equilibrar la cooperación de seguridad con Estados Unidos y la defensa de la soberanía nacional, especialmente en un contexto donde la presión de Washington ha aumentado tras acciones militares recientes en otros países de la región. Aunque no hay indicios de una acción militar unilateral por parte de Estados Unidos, los funcionarios mexicanos siguen atentos a cualquier cambio en la postura estadounidense que pueda afectar la relación bilateral y la estabilidad interna.