Washington, Estados Unidos. El gobierno del presidente Donald Trump está evaluando realizar cambios profundos al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC) que podrían dejar fuera a Canadá del acuerdo comercial trilateral, según un reporte publicado por The New York Times. 

El T‑MEC, vigente desde 2020 y firmado durante el primer mandato de Trump como sucesor del TLCAN, está programado para una revisión formal en julio de 2026. Funcionarios de la administración estadounidense han planteado que las actuales condiciones del tratado podrían deshacerse y sustituirse por acuerdos bilaterales individualizados con México y con Canadá, en lugar del acuerdo conjunto de los tres países. 

Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha mostrado una postura más confrontativa hacia sus dos principales socios comerciales en América del Norte. Parte de esa presión se evidenció en febrero, cuando amenazó con bloquear la inauguración de un puente fronterizo entre Estados Unidos y Canadá hasta que Ottawa ofreciera “compensaciones completas” y tratara mejor a Washington, una declaración que fue interpretada por analistas como parte de la estrategia de negociación de la Casa Blanca. 

Aunque algunos expertos señalan que estas amenazas forman parte de tácticas habituales de negociación —como ha ocurrido antes con aranceles y represas de tarifas— el posible fin o reestructuración del T‑MEC tiene consecuencias económicas significativas para las economías de los tres países. Empresas de sectores clave, como el automotriz y la agricultura, dependen fuertemente de la integración comercial que ofrece este tratado para sus cadenas de suministro y exportaciones. 

Ante la posibilidad de cambios drásticos en el tratado, autoridades de México han reiterado que buscan mantener al T‑MEC vigente como un pilar del comercio regional. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha señalado que México no planea reemplazar el acuerdo, aunque sí trabaja en fortalecer la relación comercial con Canadá para asegurar el intercambio entre las naciones, incluso en caso de que Estados Unidos modifique el marco actual. 

Por su parte, sectores empresariales y analistas advierten que retirar o limitar la participación de Canadá en el T‑MEC podría reducir el Producto Interno Bruto (PIB) potencial y elevar barreras arancelarias, afectando no solo a la economía canadiense, sino también al comercio estadounidense y al mexicano. 

La revisión del T‑MEC en julio se perfila como un momento clave para definir el futuro de la cooperación comercial entre Estados Unidos, México y Canadá. La postura del gobierno de Trump ha generado inquietud en los mercados y repercusiones diplomáticas que podrían marcar un cambio en la forma de conducir las relaciones económicas en el continente en los próximos años.