El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo crudo a Estados Unidos, en el marco de la nueva situación política en el país sudamericano tras la salida forzada de Nicolás Maduro del poder.
El anuncio fue realizado por Trump a través de redes sociales, donde señaló que el petróleo será vendido a precio de mercado y que los ingresos obtenidos serán administrados por el gobierno estadounidense, con el objetivo declarado de “beneficiar tanto al pueblo de Venezuela como al de Estados Unidos”.
Según el mandatario, los recursos provenientes de la venta del crudo estarían bajo supervisión directa del Ejecutivo estadounidense para garantizar su uso con fines humanitarios, de reconstrucción y estabilidad económica.
La declaración se produce en un contexto de alta tensión geopolítica, luego de que Estados Unidos reconociera a autoridades interinas en Venezuela tras una operación que derivó en la captura de Nicolás Maduro, hecho que aún genera reacciones encontradas a nivel internacional.
Hasta el momento, no se ha hecho público ningún acuerdo formal que detalle los términos legales, logísticos o financieros de la supuesta entrega de petróleo, ni se han divulgado documentos oficiales que respalden el anuncio.
Tras las declaraciones de Trump, los precios internacionales del petróleo registraron una leve caída, ante la expectativa de un aumento en la oferta global, según reportes de agencias financieras.
Analistas advierten que el eventual control de fondos petroleros por parte del Ejecutivo estadounidense podría generar debates legales y políticos, tanto en Estados Unidos como en organismos internacionales, especialmente en lo referente a soberanía y administración de recursos naturales.



































