El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este sábado a los gobiernos de Rusia y Ucrania avanzar hacia un acuerdo que permita poner fin a la guerra, al expresar su deseo de que las negociaciones lleguen a un resultado antes de que comience el periodo invernal.
Trump se refirió al conflicto y a la posibilidad de un acuerdo mientras continúan los enfrentamientos entre las fuerzas rusas y ucranianas. El mandatario estadounidense señaló que espera que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y el presidente ruso, Vladímir Putin, logren alcanzar un entendimiento.
La petición ocurre después del encuentro que Trump y Zelenski sostuvieron esta semana en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas. Durante esa reunión, ambos hablaron de la necesidad de acelerar los esfuerzos para poner fin al conflicto antes del invierno.
En ese encuentro, Zelenski manifestó que buscaba terminar la guerra lo antes posible y mencionó específicamente la necesidad de hacerlo antes de la llegada del invierno. Trump respondió que se trataba de un objetivo importante y posteriormente sostuvo que consideraba posible que las partes llegaran a un acuerdo.
Este sábado, Trump volvió a insistir en esa posibilidad y llamó a los dos gobiernos a buscar un arreglo. Sin embargo, sus declaraciones no significan que exista ya un acuerdo de paz entre Moscú y Kyiv.
Mientras continúan los llamados a retomar las negociaciones, los combates también se mantienen. Este sábado se reportaron ataques rusos en distintas zonas de Ucrania, mientras fuerzas ucranianas continuaron con operaciones contra objetivos dentro de territorio ruso. Associated Press informó de víctimas mortales en los nuevos ataques registrados durante la jornada.
El avance hacia un eventual acuerdo enfrenta todavía asuntos pendientes relacionados con el territorio, las condiciones de seguridad y los mecanismos para detener las hostilidades. Las conversaciones impulsadas por Estados Unidos han buscado establecer condiciones para una eventual negociación entre Moscú y Kyiv, aunque hasta ahora no se ha concretado un acuerdo definitivo.
La presión diplomática de Washington se produce además en un contexto de creciente preocupación por los efectos que la guerra puede tener durante el invierno, particularmente sobre la infraestructura energética de Ucrania y el suministro de combustibles.
Por ahora, la fecha señalada por Trump constituye una expectativa expresada por el mandatario estadounidense y no un plazo acordado formalmente por Rusia y Ucrania.



































