El presidente de Estados Unidos instruyó al Pentágono disminuir sustancialmente las maniobras conjuntas con Seúl; los ejercicios Ulchi Freedom Shield comenzaron este lunes pese a la decisión de Washington.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó al Pentágono reducir de manera sustancial los ejercicios militares conjuntos que mantiene con Corea del Sur, una decisión que justificó tanto por el costo de las maniobras como por su intención de mantener una relación favorable con el líder norcoreano, Kim Jong-un.
Trump dio a conocer la instrucción a través de su plataforma Truth Social, donde destacó que mantiene una relación positiva con Kim y consideró que las maniobras militares representan una señal innecesariamente hostil hacia Corea del Norte.
La orden se produjo justo cuando Estados Unidos y Corea del Sur iniciaban el ejercicio anual Ulchi Freedom Shield, programado para desarrollarse durante 11 días. De acuerdo con Reuters, las maniobras comenzaron conforme a lo previsto, aunque la magnitud exacta de los recortes ordenados por Trump todavía no estaba clara.
Además de argumentar que los ejercicios son demasiado costosos, Trump expresó su inconformidad con Corea del Sur por no haber respaldado los esfuerzos estadounidenses relacionados con Irán.
El mandatario estadounidense también señaló que Estados Unidos ha asumido una parte importante del costo de las maniobras y cuestionó la conveniencia de mantener ejercicios que, desde su perspectiva, pueden ser interpretados por Corea del Norte como una provocación.
Reuters informó que Trump ha cuestionado anteriormente el gasto asociado con los ejercicios militares y la distribución de las responsabilidades de defensa entre Washington y Seúl.
La relación personal entre Trump y Kim vuelve a ocupar un lugar central en la política estadounidense hacia la península coreana.
El presidente estadounidense aseguró que mantiene una relación “muy buena” con el líder norcoreano y presentó la reducción de las maniobras como una medida que podría evitar enviar señales hostiles a Pionyang.
Trump y Kim celebraron reuniones durante su primer mandato presidencial, aunque aquellas negociaciones no desembocaron en un acuerdo definitivo sobre la desnuclearización de Corea del Norte.
Ahora, el mandatario estadounidense vuelve a utilizar su relación personal con Kim como parte de su argumento para modificar la postura militar estadounidense en la región.
Pese a la orden de Trump, Corea del Sur inició las maniobras Ulchi Freedom Shield junto con Estados Unidos.
Las autoridades surcoreanas han defendido la importancia de mantener la coordinación militar entre ambos países y señalaron que los ejercicios tienen un carácter defensivo.
Las maniobras involucran a alrededor de 18 mil soldados surcoreanos y contemplan entrenamiento para responder a distintos escenarios de seguridad, incluidos aquellos relacionados con nuevas tecnologías y operaciones multidominio.
El gobierno del presidente surcoreano Lee Jae-myung también ha expresado su interés en mejorar las relaciones con Corea del Norte y ha considerado que una reducción de las tensiones militares podría abrir espacio para nuevas conversaciones.
Pionyang eleva la tensión
La decisión de Washington ocurre en un momento particularmente delicado para la seguridad regional.
Corea del Norte ha condenado las maniobras conjuntas entre Estados Unidos y Corea del Sur y ha advertido que responderá ante lo que considera un incremento de las amenazas militares.
Además, Pionyang ha realizado recientemente nuevos lanzamientos de misiles balísticos, lo que mantiene elevada la tensión en la península coreana.
Analistas citados por AP advierten que una reducción de los ejercicios podría abrir una oportunidad diplomática, pero también genera preocupación en Corea del Sur sobre el nivel de preparación militar y la capacidad de disuasión frente a Corea del Norte.
Por ahora, la orden de Trump no supone la cancelación de las maniobras, sino una instrucción para reducir sustancialmente su alcance, mientras Washington y Seúl mantienen su coordinación de defensa y la comunidad internacional observa si el movimiento puede contribuir a una nueva etapa de diálogo con Pionyang.


































