El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el martes que ordenó a la Corporación Financiera de Desarrollo de Estados Unidos (DFC) que proporcione seguros y garantías para la seguridad financiera de todo el comercio marítimo, incluidos los petroleros, que transitan por la región del Golfo.
En comentarios publicados en Truth Social, Trump añadió que la Marina de Estados Unidos podría comenzar a escoltar a los petroleros a través del estrecho de Ormuz si fuera necesario, una de las principales vías de tránsito de crudo en el mundo.
El anuncio supone una de las medidas más agresivas de su gobierno para contener el aumento de los precios de la energía y calmar los mercados petroleros, en medio del conflicto en Oriente Medio que ha elevado los riesgos para el transporte marítimo por esta zona crítica.
Trump destacó que su gobierno está dispuesto a utilizar tanto herramientas financieras como militares para garantizar el libre flujo de energía a nivel global. “Pase lo que pase, Estados Unidos garantizará el libre flujo de energía al mundo”, afirmó, añadiendo que se esperan más medidas en los próximos días.
El presidente advirtió que los estadunidenses podrían enfrentar precios de petróleo más altos durante un breve periodo, pero confió en que, una vez superada la crisis, los costos bajarán incluso por debajo de los niveles previos. Esta medida también busca proteger los intereses políticos del Partido Republicano, ya que el alza prolongada de los precios de la energía podría afectar las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.
El Estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, es crítico para el comercio energético: por él se transporta aproximadamente una quinta parte del crudo mundial. Recientes ataques a tanqueros y bloqueos parciales han puesto en riesgo la seguridad de los envíos, mientras que las aseguradoras han elevado las primas por riesgo de guerra o incluso han retirado cobertura, encareciendo el transporte marítimo y obligando a algunos operadores a retrasar viajes o buscar rutas alternativas.
El respaldo de Estados Unidos a los seguros de petroleros no es un precedente nuevo. Durante el conflicto entre Irán e Irak en los años 1980, Washington proporcionó escoltas navales y cambió el pabellón de los petroleros cuando las aseguradoras privadas retiraron cobertura. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, EE. UU. también emitió pólizas de seguro para mantener activo el transporte marítimo a pesar de los altos riesgos.
Con esta medida, la administración Trump busca garantizar la continuidad del suministro mundial de crudo, estabilizar los mercados energéticos y reducir la presión sobre los precios de la energía, mientras refuerza la seguridad de las vías marítimas clave frente a posibles bloqueos o ataques.



































