Este martes, Donald Trump llevó su mensaje antiinmigrante a la Asamblea General de la ONU, asegurando que la inmigración está “destruyendo” el legado de Europa. También prometió acabar con los carteles de droga y calificó al cambio climático como “la mayor estafa de la historia”.
En Estados Unidos, la política interna enfrenta fuertes tensiones: unos 20 jueces de inmigración fueron despedidos recientemente, mientras 16 inmigrantes han muerto bajo custodia de ICE en 2025. Además, Ryan Routh, acusado de intentar asesinar a Trump, fue declarado culpable tras representarse a sí mismo en el juicio.
En seguridad internacional, Trump pidió a la OTAN derribar aviones rusos que violen su espacio aéreo y, de cara al 1 de octubre, canceló una reunión con líderes demócratas mientras crece la preocupación por un posible cierre parcial del gobierno.
Los críticos de la administración advierten que estas medidas refuerzan una agenda polarizante que combina políticas migratorias estrictas con confrontaciones internacionales y decisiones judiciales controvertidas, lo que podría tener repercusiones significativas en la estabilidad política y social del país.



































