El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró este jueves que su gobierno no necesita una declaración formal de guerra para actuar contra los carteles de la droga y confirmó que las operaciones podrían extenderse a territorio venezolano, lo que eleva la tensión diplomática con Caracas.

Durante una conferencia en la Casa Blanca, Trump señaló que la lucha contra el narcotráfico “no se detendrá en el mar” y advirtió que “la tierra será el siguiente paso”, en referencia a la posibilidad de incursiones terrestres dirigidas contra supuestos blancos vinculados al tráfico de drogas en Venezuela.

“Ya tenemos el control del mar. Lo que sigue es la tierra, y lo haremos si es necesario”, declaró el mandatario ante reporteros.

La afirmación llega pocos días después de que el propio Trump confirmara haber autorizado operaciones encubiertas de la CIA en territorio venezolano, lo que el gobierno de Nicolás Maduro calificó como “una agresión directa” y “una amenaza a la soberanía nacional”.

Fuentes militares estadounidenses confirmaron a Reuters que en las últimas 48 horas se realizaron dos ataques contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Pacífico oriental, presuntamente vinculadas con rutas que parten desde costas venezolanas. Al menos cinco personas murieron durante las operaciones, según reportó The Guardian.

Aunque la Casa Blanca no ha detallado los objetivos específicos de estas acciones, voceros del Pentágono afirmaron que forman parte de la estrategia denominada Operation Shield, cuyo propósito es “interrumpir las cadenas de suministro de drogas provenientes de Sudamérica”.

Trump sostuvo que no solicitará una declaración de guerra al Congreso para continuar las acciones militares. “No necesitamos eso. Estamos combatiendo organizaciones criminales, no países”, aseguró, aunque agregó que informará al Congreso antes de emprender cualquier operación terrestre formal.

Analistas internacionales advierten que un eventual ingreso de tropas estadounidenses en territorio venezolano abriría un conflicto diplomático mayor, al implicar una violación al principio de soberanía nacional reconocido por la ONU.

“El lenguaje de Trump se está endureciendo y podría interpretarse como un preludio de intervención”, opinó el analista de seguridad John Pike en entrevista con PBS NewsHour.

El gobierno de Nicolás Maduro no ha emitido un nuevo comunicado este jueves, pero el Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano reiteró anoche que “cualquier incursión terrestre será considerada un acto de guerra” y responsabilizó a Washington de “desestabilizar la región”.

Maduro ha sostenido que las acusaciones de narcotráfico son un “pretexto político” para justificar acciones de fuerza y distraer la atención de la política interna estadounidense.Expertos consultados por Financial Times advierten que la “diplomacia de cañonero” impulsada por Washington podría desatar un nuevo ciclo de tensiones militares en América Latina, particularmente si países vecinos se ven obligados a tomar postura ante un posible conflicto abierto.

Mientras tanto, el Pentágono mantiene operaciones navales intensificadas en el Caribe y el Pacífico, y la comunidad internacional sigue de cerca los movimientos estadounidenses frente a la crisis venezolana.