Washington, 5 de marzo de 2026 – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que considera que Washington debe participar en la designación del próximo líder supremo de Irán, tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei.
En declaraciones a medios internacionales, Trump calificó como “inaceptable” al principal candidato, Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido líder, y aseguró que desea un sucesor que promueva “armonía y paz” en la región. El exmandatario advirtió que un liderazgo desfavorable a los intereses estadounidenses podría derivar en un nuevo conflicto militar.
El presidente comparó su intención de influir en la sucesión iraní con acciones anteriores en Venezuela, donde dijo haber intervenido indirectamente en la elección de autoridades tras el derrocamiento de Nicolás Maduro.
El sistema político iraní establece que el líder supremo es elegido únicamente por la Asamblea de Expertos, un órgano integrado por clérigos, y no mediante votación popular. La postura de Trump ha generado controversia internacional por sugerir una posible injerencia en los asuntos internos de Irán.
Analistas advierten que este tipo de declaraciones podrían tensar aún más las relaciones entre Estados Unidos e Irán, en un contexto ya marcado por conflictos militares y sanciones económicas.



































