El presidente Donald Trump destituyó este jueves a Pam Bondi de su cargo como Fiscal General de los Estados Unidos, en un cambio abrupto dentro de su gabinete. La decisión fue anunciada en la plataforma oficial de Trump, donde además informó que su puesto será ocupado de manera interina por el fiscal general adjunto, Todd Blanche.
Trump calificó a Bondi como una “gran patriota estadounidense y amiga leal” y adelantó que pasará a trabajar en el sector privado en un cargo que será anunciado próximamente. Por su parte, Blanche fue descrito por el presidente como una “mente jurídica talentosa y respetada” que asumirá de forma temporal las responsabilidades de la Fiscalía General.
La destitución se produce en un contexto de tensiones dentro de la administración, en particular en relación con el manejo de investigaciones sensibles, como la gestión de los archivos vinculados al caso de Jeffrey Epstein, que generaron críticas tanto dentro como fuera del gobierno. Medios estadounidenses señalan que Trump estaba frustrado con la forma en que Bondi abordó estos asuntos y otras prioridades legales.
Bondi, exfiscal general del estado de Florida y figura que formó parte del círculo cercano de Trump, había ocupado el cargo desde 2025 y enfrentó cuestionamientos por su liderazgo, tanto por parte de sectores del propio partido como de opositores. Su salida se da en medio de otro ajuste reciente en el gabinete del presidente, tras la destitución de la secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem.
La decisión marca un giro importante en la cúpula legal del gobierno estadounidense, con Todd Blanche asumiendo el cargo de manera interina mientras se considera un nombramiento permanente.


































