Washington, Estados Unidos.– El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó su fuerte descontento con los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte por su negativa a participar en una iniciativa para asegurar el paso estratégico del estrecho de Ormuz, en medio de las tensiones entre Estados Unidos e Irán.

El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes del mundo, por donde circula una parte considerable del petróleo que se exporta globalmente. En las últimas semanas, la situación en la región se ha agudizado tras los enfrentamientos entre Washington e Irán, y Trump ha insistido en que los aliados occidentales deben ayudar a garantizar la seguridad de ese corredor marítimo. 

Sin embargo, varios países de la OTAN, entre ellos Francia, Alemania y Reino Unido, han descartado sumarse a una operación militar para despejar minas o escoltar buques en la zona, argumentando que no es un conflicto en el que estén obligados a intervenir y que la alianza está diseñada para defensa colectiva, no para acciones ofensivas fuera de su área tradicional. 

Trump ha ido más allá de las protestas diplomáticas. En reuniones y en redes sociales, ha criticado duramente a los aliados por “no responder de manera adecuada” luego de décadas en las que, según él, Estados Unidos ha protegido a esos países en otros escenarios. En un tono más duro, el presidente afirmó que su país “ya no necesita” la ayuda de la OTAN si no puede contar con su apoyo en momentos críticos. 

La negativa de algunos miembros de la alianza a participar ha generado un debate más amplio sobre el papel de la OTAN y su compromiso con las operaciones fuera de su territorio, en un contexto donde las tensiones en el Medio Oriente siguen escalando y el bloqueo parcial del estrecho amenaza con afectar los mercados energéticos globales.