El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la creación de la denominada Fuerza de la Superinteligencia, un nuevo grupo de coordinación del gobierno federal que tendrá entre sus principales objetivos organizar la estrategia del país en materia de inteligencia artificial y mantener el liderazgo estadounidense en el desarrollo de esta tecnología.

El nuevo organismo será encabezado por Jay Clayton, director de Inteligencia Nacional, y contará con otros funcionarios de alto nivel de la administración. Entre ellos se encuentran Andrew Ferguson, presidente de la Comisión Federal de Comercio; Emil Michael, subsecretario de Guerra para Investigación e Ingeniería y director de Tecnología; y Scott Kupor, director de la Oficina de Gestión de Personal.

De acuerdo con el anuncio de Trump, la fuerza coordinará los esfuerzos del gobierno federal relacionados con la llamada “superinteligencia” y tendrá contacto con consumidores, organizaciones de interés público, proveedores de infraestructura crítica y compañías dedicadas al desarrollo de estas tecnologías.

El grupo reportará directamente al presidente Trump y a la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, con la intención de centralizar la coordinación de las distintas áreas gubernamentales involucradas en el desarrollo y supervisión de la inteligencia artificial.

La creación de esta estructura ocurre pocos días después de que Trump ordenara mediante una acción ejecutiva que las dependencias del gobierno estadounidense utilizaran el término “Super Intelligence” en lugar de “Artificial Intelligence” en sus comunicaciones oficiales, salvo en los casos en que la legislación establezca otra denominación.

La administración estadounidense sostiene que el cambio busca reflejar el alcance que han adquirido las tecnologías avanzadas y su potencial impacto en distintos sectores. Trump ha señalado que el desarrollo de la superinteligencia puede tener una importancia comparable o incluso superior a grandes transformaciones tecnológicas de la historia moderna.

El nuevo grupo también tendrá que analizar los riesgos asociados con estas tecnologías. Entre los temas que estarán bajo revisión se encuentran la seguridad nacional, la infraestructura crítica, el impacto en los consumidores y la relación del gobierno con las empresas que desarrollan sistemas avanzados.

La medida se produce además después de una reunión de Trump con los principales ejecutivos de empresas tecnológicas y de inteligencia artificial en la Casa Blanca. Tras ese encuentro, compañías del sector asumieron compromisos voluntarios relacionados con la evaluación de riesgos, controles internos y mecanismos de supervisión para sus sistemas.

Con la creación de la Fuerza de la Superinteligencia, la Casa Blanca busca concentrar la coordinación de la política federal sobre esta tecnología en un momento en que Estados Unidos considera estratégico mantener su posición frente a la competencia internacional en el desarrollo de sistemas avanzados de inteligencia artificial.