El presidente de Donald Trump generó polémica tras afirmar durante una reunión con mandatarios latinoamericanos que no tiene intención de aprender español, señalando que no piensa dedicar tiempo a estudiar el idioma.

La declaración ocurrió durante una cumbre celebrada en Miami con líderes de América Latina, donde el mandatario estadounidense expresó:

“No voy a aprender su maldito idioma. No tengo tiempo”.

El comentario se dio mientras el presidente hablaba sobre la comunicación con líderes extranjeros y la forma en que su gobierno maneja los encuentros diplomáticos con países de habla hispana.

Reunión con líderes latinoamericanos

El encuentro reunió a varios mandatarios latinoamericanos en una cumbre orientada a fortalecer la cooperación regional en temas de seguridad, migración y combate al narcotráfico.

Entre los líderes presentes estuvieron el presidente de Argentina, Javier Milei; el presidente de El Salvador, Nayib Bukele; el mandatario ecuatoriano, Daniel Noboa; y el presidente de República Dominicana, Luis Abinader.

Durante su participación, Trump señaló que prefiere comunicarse mediante intérpretes en lugar de aprender otros idiomas.

En su discurso, el presidente estadounidense también mencionó a su secretario de Estado, Marco Rubio, destacando que el funcionario tiene la ventaja de hablar español debido a su origen cubano.

Trump indicó que esa capacidad facilita el diálogo con gobiernos de América Latina dentro de su administración.

Durante la misma reunión, el mandatario estadounidense habló sobre la necesidad de fortalecer la cooperación regional contra organizaciones criminales y cárteles del narcotráfico.

Trump planteó la posibilidad de crear una coalición entre Estados Unidos y varios países latinoamericanos para coordinar esfuerzos de seguridad, inteligencia y operaciones contra grupos delictivos que operan en la región.

Las declaraciones del presidente estadounidense provocaron reacciones en redes sociales y en distintos sectores políticos, donde algunos usuarios consideraron el comentario como una falta de respeto hacia los países hispanohablantes.

Otros, en cambio, defendieron al mandatario señalando que es común que los líderes mundiales utilicen intérpretes en reuniones diplomáticas.

Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido un posicionamiento adicional sobre las declaraciones realizadas durante la cumbre.