El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el presidente ruso Vladimir Putin aceptó pausar temporalmente los ataques contra Ucrania, en medio de las condiciones de frío extremo que afectan a la población civil.

Según Trump, la pausa tendría una duración aproximada de una semana y estaría enfocada principalmente en reducir los bombardeos contra ciudades e infraestructura urbana, con el objetivo de evitar mayores daños humanitarios durante el invierno.

Desde Moscú, el Kremlin confirmó que existió una conversación entre Trump y Putin en la que se planteó la solicitud de suspender los ataques, aunque no detalló los términos exactos ni confirmó un alto el fuego general. Hasta el momento, no se ha anunciado ningún acuerdo formal entre Rusia y Ucrania.

Por su parte, autoridades ucranianas han reaccionado con cautela, señalando que cualquier pausa debe ser verificable y sostenida para tener un impacto real en la seguridad de la población civil. En el terreno, se han reportado reducciones puntuales de ataques, aunque la situación continúa siendo inestable.

Analistas internacionales coinciden en que, de concretarse, esta medida representaría una tregua limitada y temporal, sin implicar el fin del conflicto ni un proceso de paz formal.