Ciudad de México, 28 de marzo de 2026. — Un tribunal federal ha ordenado reponer el juicio de amparo promovido por Mario Aburto Martínez, lo que puede dar paso a revisar nuevamente las denuncias de presunta tortura cometidas tras su detención por el asesinato del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio Murrieta en 1994. 

La decisión fue emitida por el Octavo Tribunal Colegiado en Materia Penal de la Ciudad de México, al resolver el recurso de revisión 192/2025, al considerar que el procedimiento original tenía vicios procesales. Una de las fallas detectadas fue que no se llamó a comparecer como terceros interesados a varios exfuncionarios señalados en la denuncia, quienes debieron haber sido parte del proceso según la Ley de Amparo. 

El tribunal determinó que deberá repetirse el juicio de amparo desde su origen, citando a los señalados para que comparezcan y emitiendo una nueva sentencia, lo que abre la posibilidad de que se reactive la investigación penal por tortura en la averiguación 2080/94 vinculada al caso. 

En la denuncia de Aburto se mencionan diversos personajes públicos, entre ellos destacados exfuncionarios que previamente habían sido exonerados por la Fiscalía General de la República (FGR), que había concluido que no existían elementos suficientes para acreditar actos de tortura en su contra. 

Aburto —quien fue declarado culpable y sentenciado por el homicidio de Colosio— sostiene en su recurso que fue víctima de tortura física y psicológica tras su detención en Tijuana y durante su traslado a la Ciudad de México. Argumenta que sufrió abusos que no fueron debidamente investigados ni considerados en el proceso original. 

El asesinato de Colosio el 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas, Tijuana —donde fue baleado durante un acto político— es uno de los eventos más significativos de la historia política reciente del país. A más de tres décadas del magnicidio, esta nueva resolución judicial vuelve a poner bajo la lupa aspectos del caso que generaron controversias desde el inicio, en particular las condiciones bajo las cuales Aburto fue interrogado y la posible existencia de torturas para obtener su declaración.