Un Tribunal Colegiado concedió una suspensión definitiva contra las obras del tramo 5 del Tren Maya al considerar posibles daños ambientales, por lo que ordenó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente realizar acciones de verificación, inspección y protección en la zona afectada.
La medida deriva de un juicio de amparo promovido por el colectivo ambientalista Sélvame del Tren, que denunció afectaciones a los ecosistemas provocadas por la construcción y operación del proyecto ferroviario.
El tramo en cuestión conecta Cancún con Playa del Carmen, y la resolución también instruye a áreas especializadas de la Profepa a atender las denuncias relacionadas con los impactos ambientales.
Aunque la suspensión no significa necesariamente la cancelación de las obras, sí obliga a reforzar la supervisión y la protección de los recursos naturales durante el desarrollo del proyecto.
El tribunal validó los argumentos de la parte quejosa y estableció que las autoridades federales deben aplicar medidas ambientales mientras continúa el litigio, lo que representa un mecanismo de control para garantizar que la obra se realice bajo criterios de legalidad.



































