Estados Unidos impuso este jueves sanciones a tres sobrinos del presidente venezolano Nicolás Maduro y a seis empresas vinculadas al transporte de petróleo, en un movimiento que busca presionar al gobierno venezolano y limitar sus ingresos clave. La medida llega luego de que EE. UU. confiscara un buque petrolero frente a las costas de Venezuela, en lo que calificó como un operativo contra redes de corrupción y narcotráfico.

Entre los sancionados se encuentran Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, conocidos como los “sobrinos narco”, quienes ya habían sido condenados en Estados Unidos por tráfico de drogas, así como Carlos Erik Malpica Flores, sobrino de Maduro vinculado a la petrolera estatal PDVSA. También fue sancionado Ramón Carretero Napolitano, empresario con negocios petroleros relacionados con el círculo cercano del mandatario. Las sanciones incluyen el bloqueo de sus activos en EE. UU. y la prohibición de realizar transacciones con ciudadanos o empresas estadounidenses.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó además a seis empresas de transporte marítimo —entre ellas Myra Marine Limited, Arctic Voyager Incorporated y Poweroy Investment Limited— acusadas de facilitar la exportación de crudo venezolano hacia Asia y otros mercados internacionales, una fuente de financiamiento vital para el régimen.

El anuncio ocurre un día después de la incautación del buque Skipper, que transportaba entre 1.1 y 2 millones de barriles de petróleo venezolano, parte del cual estaba destinado a Cuba. EE. UU. señaló que la embarcación violaba sanciones y servía para evadir medidas económicas internacionales.

El gobierno venezolano calificó estas acciones de “piratería” y robo de recursos nacionales, mientras que la administración de Donald Trump las defendió como parte de una campaña de presión para combatir corrupción, narcotráfico y redes ilícitas vinculadas al régimen de Maduro.

Con estas sanciones, Estados Unidos busca debilitar financieramente al gobierno venezolano, afectando tanto a la familia presidencial como a empresas estratégicas en el comercio de petróleo, uno de los pilares de la economía del país sudamericano.