La Fiscalía General de la República (FGR) informó que el Tren Interoceánico que se descarriló en el estado de Oaxaca circulaba a exceso de velocidad, lo que fue identificado como la causa principal del accidente, ocurrido en diciembre pasado.

De acuerdo con los resultados de los peritajes técnicos y el análisis de la caja negra de la locomotora, el tren superó los límites de velocidad permitidos en el tramo donde ocurrió el siniestro, una zona de curvas pronunciadas que requería una conducción controlada.

La FGR detalló que en el punto del descarrilamiento la velocidad máxima autorizada era de 50 kilómetros por hora, sin embargo, el convoy circulaba aproximadamente a 65 km/h, lo que provocó que varios vagones se salieran de las vías. En otros tramos del recorrido, incluso, se detectaron velocidades muy por encima de lo permitido.

Las investigaciones descartaron, hasta el momento, fallas estructurales en las vías o problemas mecánicos graves en la locomotora, por lo que el exceso de velocidad se mantiene como el factor determinante del accidente.

El descarrilamiento dejó personas fallecidas y varios lesionados, además de daños materiales considerables. Ante estos hechos, la FGR anunció que ejercerá acción penal contra los presuntos responsables por posibles delitos de homicidio culposo y lesiones, una vez que se concluya la integración de la carpeta de investigación.

El Tren Interoceánico forma parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, uno de los proyectos estratégicos del Gobierno Federal para el desarrollo económico del sur del país, por lo que el accidente generó un amplio debate sobre las condiciones de operación y seguridad del sistema ferroviario.

Las autoridades señalaron que continuarán las investigaciones para deslindar responsabilidades y garantizar que se cumplan los protocolos de seguridad en futuros recorridos.