Las autoridades de Israel levantaron este jueves las restricciones impuestas en los sitios sagrados de Jerusalén, que habían permanecido cerrados o con acceso muy limitado durante casi seis semanas por el conflicto con Irán y el alto al fuego recientemente alcanzado.

La policía local informó que, tras la pausa en las hostilidades, los principales lugares de culto de la Ciudad Vieja —incluidos la mezquita de Al‑Aqsa, el Muro Occidental y la Iglesia del Santo Sepulcro— reabrieron sus puertas a fieles y visitantes. Para garantizar el acceso seguro, se desplegaron cientos de agentes, policías fronterizos y voluntarios en toda la zona.

Durante las últimas semanas del conflicto, que comenzó el 28 de febrero con ataques entre Irán, Israel y Estados Unidos, muchos de estos sitios estuvieron totalmente cerrados o solo permitían el ingreso de grupos muy reducidos de personas, afectando celebraciones importantes para las tres grandes religiones monoteístas durante la Cuaresma, el Ramadán y otras festividades litúrgicas.

La reanudación de actividades religiosas se da en un momento clave del calendario cristiano, justo antes de la celebración de la Pascua ortodoxa y la ceremonia del Fuego Sagrado en la Iglesia del Santo Sepulcro, eventos que atraen a miles de peregrinos cada año.

La reapertura fue recibida con expresiones de alivio entre fieles de distintas confesiones, quienes resaltaron la importancia espiritual de poder regresar a rezar en estos sitios tras semanas de cierre por motivos de seguridad.

Este levantamiento de restricciones forma parte de un proceso de retorno gradual a la normalidad tras el cese de hostilidades, aunque las autoridades mantienen medidas de seguridad para evitar aglomeraciones que puedan poner en riesgo a los visitantes.