Cananea, Sonora. — Después de más de 18 años de huelga, considerada una de las más prolongadas en la historia laboral reciente de México, los trabajadores de la Sección 65 del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana aprobaron por unanimidad un acuerdo definitivo que pone fin al conflicto en la mina de Cananea, propiedad de Grupo México.
La huelga comenzó el 30 de julio de 2007 en protesta por violaciones al contrato colectivo de trabajo, condiciones laborales precarias y falta de seguridad e higiene en las instalaciones, y con el paso de los años se transformó en símbolo de resistencia obrera frente a abusos empresariales.
Acuerdo y Plan de Solución Integral
El Plan de Solución Integral, respaldado en asamblea por los trabajadores, se alcanzó tras negociaciones entre el sindicato, el Gobierno federal, la Secretaría de Gobernación, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y el Gobierno de Sonora.
Entre los puntos clave del acuerdo se encuentran:
• Liquidaciones económicas justas para los mineros, que incluyen recursos acumulados desde 2009.
• Cobertura de salud universal, incorporando a más de 650 trabajadores y sus familias al IMSS.
• Acceso a pensiones, con mecanismos acordes a diferentes regímenes de la Ley del Seguro Social.
• Reconocimiento y beneficios para las viudas de trabajadores fallecidos durante el conflicto.
• Posibilidad de reincorporación laboral para quienes así lo deseen, sujeto a análisis.
Las autoridades y dirigentes sindicales destacaron que el acuerdo representa un cierre a un largo capítulo de lucha, aunque también subrayaron la importancia de mantener el diálogo para consolidar los derechos alcanzados.
Un capítulo histórico
Durante casi dos décadas de huelga, los trabajadores enfrentaron desgaste económico, procesos legales prolongados y la pérdida de compañeros debido a las difíciles condiciones tanto dentro como fuera de las minas.
La conclusión del conflicto no solo marca un hito en la historia laboral del país, sino que también pone sobre la mesa la importancia de proteger los derechos sindicales y laborales en sectores estratégicos como la minería.



































