Transportistas de distintas organizaciones en el país rechazaron la postura del gobierno federal, que afirmó que no existen motivos para llevar a cabo manifestaciones, y defendieron el paro nacional como una medida necesaria ante la falta de soluciones a sus demandas.

Integrantes del sector señalaron que la situación que enfrentan diariamente dista de lo expresado por las autoridades, pues aseguran que persisten problemas graves como la inseguridad en carreteras, los altos costos de operación y la falta de apoyo institucional.

De acuerdo con los transportistas, los asaltos y hechos de violencia continúan afectando de manera directa su trabajo, generando pérdidas económicas y poniendo en riesgo su integridad. Además, denunciaron que los trámites burocráticos y la ausencia de programas efectivos de respaldo agravan aún más el panorama.

Ante ello, criticaron que se minimicen sus reclamos mediante comunicados oficiales, al considerar que no reflejan la realidad del sector. Sostuvieron que el paro no es una acción arbitraria, sino una forma de presión para exigir respuestas concretas por parte de las autoridades.

Asimismo, destacaron la importancia de su actividad para el funcionamiento del país, al señalar que el transporte es clave para el movimiento de mercancías, alimentos e insumos en todo el territorio nacional.

Por su parte, el gobierno federal ha reiterado que mantiene canales de diálogo abiertos y que se han impulsado acciones para atender las demandas del gremio. Sin embargo, hasta el momento no se ha logrado un acuerdo que permita desactivar las movilizaciones.

El conflicto evidencia la falta de consenso entre ambas partes y anticipa posibles afectaciones en diversas regiones, en caso de que el paro continúe en los próximos días.